Las relaciones de pareja largas tienen fama de convertirse en algo monótono. Muchas parejas acuden a terapia de pareja añorando esos momentos iniciales cargados de pasión y romanticismo. Vienen al borde de la ruptura sintiendo que el amor se ha acabado y queriendo saber cómo recuperar el amor.

Algunos ingredientes para recuperar el amor.
Primero de todo: COMUNICACIÓN
Lo primero que vais a necesitar es poner sobre la mesa lo que está pasando. Hablar sinceramente y sin tapujos aquello que sientes que viene ocurriendo en vuestra relación. Es importante conocer cómo lo estáis viviendo todos los miembros de la pareja.
Puede que una de las partes esté sintiendo que hay cosas que faltan, cosas que han podido estar o no en algún momento de la relación. Pero las personas que forman parte de una relación cambian con el tiempo y sus necesidades y deseos cambian con ellos. Por tanto, ser sincero y comunicar aquello que sientes que te falta es tan importante como conocer la opinión de tu pareja.
No vivir la misma realidad en pareja no significa el fin de la misma. Lo esencial en estos casos en sentir comprensión y ganas de trabajarlo en equipo.
De segundo ingrediente: CLARIDAD
Cuando hablo de claridad no solo me refiero al hecho de decir las cosas como las sientes y no ocultar aquello que te ocurre. También hablo de ser muy sincero a la hora de expresar aquello que anhelas. Pueden ser gestos concretos o sensaciones. Puedes haberlas sentido antes con tu pareja o no haberlas sentido nunca. Lo importante es que a día de hoy es lo que quieres.
Si eres la parte de la pareja a quien le están pidiendo cosas novedosas o que no siente que falten, te pido claridad a la hora de expresar tu disposición para trabajar en esto. Si no quieres recorrer dicho camino en pareja, dilo con claridad. De esta forma, todas las partes podrán tomar sus decisiones de manera libre.
Recuerda, cuando sientes que algo está fallando y la otra parte de tu pareja se siente bien tal y como estáis, será más fácil si haces peticiones claras de aquello que esperas que si intentas que tus expectativas se cumplan sin comunicarlas. Puede ser cansado, pero muy productivo.
Tercer ingrediente: TIEMPO
El tiempo se necesita desde dos puntos. Primero el tiempo que va a necesitar la pareja para llevar a cabo los cambios. Romper rutinas es costoso, sobre todo cuando se llevan muchos años juntos, y las modificaciones requieren tiempo para adaptarse. Así que una sola conversación no será suficiente, tampoco un solo intento de cambio. Así que paciencia, hay cosas que hay que cocinar a fuego lento.
También me refiero a tiempo de calidad. Cuando siento que el amor se acaba, suele ser porque el tiempo que os dedicáis en pareja no es de calidad. No hace falta que salga de manera espontánea planes súper atractivos. Se puede planificar y concretar de manera “obligatoria” planes juntos que nos resulten agradables o que nos apetece hacer. Los cambios necesitan voluntad. Si esperas que ocurran solos, nunca ocurrirán.

Cómo recuperar el amor: algunas herramientas.
Es normal que con el tiempo os hayáis acostumbrado a teneros. Es normal que hayáis descuidado ciertos detalles o planes que hacíais antes o que os hubiera gustado hacer en algún momento de vuestra relación. La rutina se ha apoderado del día a día y de vuestra relación. Es normal que en todo esto uno o todos os sintáis a disgusto. Y también es normal que aun así os apetezca luchar por lo que habéis construido.
Si os habéis reencontrado en un punto que no os gusta, es importante poner en marcha ciertas estrategias para cambiarlo. Aquí os dejo algunas ideas creativas a poner en marcha:
- Tener una primera cita: quedad y presentaros de nuevo. Durante este tiempo habéis crecido como pareja, pero también por separado. Porque una persona no es igual cuando conoció a su pareja que cuando lleva mucho tiempo con ella. Así que piensa en quién eres ahora y presentate a tu pareja. Escucha las cosas que la otra persona siente que han cambiado en ella. Algunas cosas estarás de acuerdo, otras las habrás podido ver y algunas quizá te sorprendan.
- Hacer una caja de los deseos: se trata de una técnica muy antigua. Cada uno mete en una caja papelitos de un color en los que escribirá los planes que le gustaría hacer o los detalles que le gustaría que su pareja tenga. Una vez a la semana, o en la frecuencia que consideréis, cogeréis un papelito cada uno y tenéis toda la semana para hacer aquello que la otra persona ha pedido.
- Descubre al otro haciendo algo bueno: trata de focalizar en las cosas que sí existen. Lo que falta es importante, pero también reconocer lo que ya hay. Así que trata de pillar a tu pareja haciendo algo bueno, algo que te gusta. Puede que lo haga por ti o simplemente sea su rutina, pero a ti te gusta. Y házselo saber, que a todos nos gusta que nos reconozcan de vez en cuando.
- Recuperar el contacto físico: no se trata de recuperar relaciones sexuales. Sino de gestos que con el tiempo puede que hayáis dejado de hacer, daros un beso para saludaros o despediros; cogeros de la mano por la calle; ver la tele en el mismo sofá; abrazarse un rato antes de dormir. Tan importante es compartir lo que te ocurre y hablar, como sentirse cerca física y emocionalmente. Así que os invitamos a ir recuperando el contacto poco a poco.

A veces, los cambios soñados no son posibles. Bien porque tu pareja no quiere hacerlos o no los considera necesarios. Romper la relación es una opción válida siempre porque las relaciones no son mejores por ser más duraderas, a veces son más insatisfactorias. Sin embargo, querer quedarse a pesar de lo que falta también puede ser lo que elijas. En tal caso, solo puedes aceptar los cambios y tratar de ver lo bonito de vuestra relación