Cómo decir que no vas a una boda es lo que más atormenta en esta época del año.
Las bodas son ese evento anual que se avisa con tiempo, pero al que no siempre quieres ir. El problema es cómo decir que no vas a una boda de la mejor manera posible.
Cómo decir que no vas a una boda sin ofender.
Decidir no ir a una boda es una decisión complicada. Sabes que los novios están preparando el día más especial y que te han invitado seguramente con mucha ilusión.
El problema es que no vas a poder decirlo con la certeza de que la información vaya o no a ofender.
Está claro que hacerlo de manera asertiva, teniendo en cuenta tu propósito y respetando a las personas afectadas (y sus emociones) es posible. Pero incluso haciéndolo de la mejor manera posible, las personas pueden sentirse ofendidas.
Generalmente, resulta más ofensivo cuanto más cercana es la relación. No porque sea más grave la falta, sino por las expectativas que se han roto para la persona que te invitó.
Por supuesto tienes que tener en cuenta que cuando alguien te invita tienes derecho a elegir si vas o no. Pero lo cierto es que todos tenemos expectativas sobre días como una boda y, por tanto, tendrás que aceptar la desilusión y puede que el enfado inicial de la persona que te invitó.
Por esto, te propongo que no intentes comunicar tu ausencia sin ofender. Pon el foco en lo que sí puedes controlar, que es la manera y el momento en el que lo dices.
Cómo y cuándo decirlo.
La mejor manera de decirlo es con tiempo y calma.
Puedes elegir si quieres decirlo por escrito o en persona. Tenemos la creencia de que en persona las cosas son mejores, pero las noticias que alguien recibe por sorpresa a veces es mejor decirlas por escrito. De esta manera, la reacción inicial de enfado o decepción puede gestionarla en solitario y elegir cómo responder.
Hay otras veces que decirlo en persona te permite expresarte mejor y decir las cosas como las sientes y las vives. Eso da lugar a una conversación y un diálogo que permite solucionar el posible conflicto que se genera.
Así que elige según tu caso y el tipo de relación que tienes con la persona que se casa el medio por el que quieres decirlo.
Dilo cuanto antes, aunque parezca que queda mucho tiempo las expectativas son mayores cuando se acerca la fecha. Así que si ya sabes que no vas a ir y estás aquí pensando en decir cómo decir que no vas a una boda, dilo pronto. Aunque queden muchos meses.
De esta manera te aseguras que no hayan preparado cosas o detalles para ti, pagado por tu cubierto u organizado la mesa en la que te vas a sentar.
Y el qué decir es complicado, pero simple. Di la verdad.
Intenta no dar muchas vueltas.
Cómo decir que no vas a una boda asertivamente.
La mejor parte de la asertividad es no poner excusas.
Cuéntale tus motivos para no ir a la boda a una tercera persona y redacta un discurso breve y sencillo que explique tu decisión y tus razones.
No des muchas vueltas, puedes hacer alusión a las emociones que puede sentir esa persona como: «sé que te hace ilusión» «seguro que va a ser un día muy especial».
Puedes pedir disculpas por cómo tu ausencia puede hacerle sentir, pero no por la falta en sí misma. «Lo siento por hacerte sentir así, no era mi intención».
Y sobre todo mantente firme si realmente sientes que no quieres ir a la boda. En el momento inicial la persona puede tratar de convencerte, pero puedes usar la técnica de disco rayado para mantenerte firme en tu decisión.

¿Qué hago con la culpa?
Aceptarla.
Si la boda a la que no vas es de alguien importante para ti, seguramente sientas culpa porque son eventos a los que no nos damos el permiso de faltar libremente.
Hay compromisos sociales que cuesta romper y saltarse. Pero si das validez a tus motivos y haces las cosas con tiempo y una comunicación cuidada puede que el conflicto con esa persona sea menor.
No ir a una boda no significa que te dé igual. A veces tomamos decisiones de no asistir a eventos y puedes sentir culpa por ello. Pero la culpa no siempre significa que estés haciendo las cosas mal o en contra de lo que quieres, sino que la forma en la que tu decisión hace sentir al otro no te gusta o va en contra de cómo te gustaría hacerlo.
Así que si te sientes culpable, acepta esa culpa y cuídala. Entiende que es compatible con la decisión tomada.
Decir que no vas a una boda es complicado.
Sobre todo cuando la persona es alguien importante y cercada. Pero a veces te enfrentarás a situaciones complicadas en las que decir no.
Considéralo un entrenamiento y, sobre todo, valida tu decisión y explica a esa persona tus motivos. Seguramente sea algo que podrá aceptar y perdonarte a pesar de las emociones que le genere.
