Carga mental, ese término que se ha puedo tan de moda y que ocurre en todas los hogares.

Seguro que has estado leyendo o escuchando esto de la carga mental demasiadas veces.

Estás aquí porque te sientes representada, pero no acabas de querer creer que esto sea exactamente lo que te pasa. El motivo por el que siempre estás agotada, ansiosa o puede te sientas sola.

Vamos a hacer un pequeño recorrido sobre qué es la carga mental y qué se puede hacer para superarla.

¿Qué es la carga mental?

Es el esfuerzo cognitivo que haces cada día para planificar, organizar y gestionar las tareas del hogar.

Puede que no solo tengas carga mental en casa y se sumen las de otro ámbitos como el trabajo o el cuidado de personas mayores o dependientes.

Es un ruido mental que te acompaña a diario, siempre presente. Como un bombardeo de tareas que no paran de venirte a la mente y te deconcentran de lo que estás haciendo.

Un consumo de energía que va más allá de lo físico y que, generalmente, está poco reconocido e invalidado.

La invalidación del ruido mental.

Puede que tu marido sea quien recoge a los niños de las extraescolares esta tarde, que avise a X persona de que no vais a poder ir. Pero siempre estás detrás pidiendo y organizando las tareas.

La carga mental se invalida porque no implica desplazamiento físico. Implica tener todo organizado en la cabeza para que los demás sepan cómo ejecutarlas.

Déjame que te ponga un ejemplo. Imagina que mañana montáis un congreso en tu trabajo, te dedicas a pensar y organizar todo. Llega el día de antes y toca empezar a montar. Cada uno de los compañeros que está en el comité organizador te pide que le asignes una tarea, mientras tú trata de ordenar lo que tienes en tu cabeza y en tus apuntes para llevarlo a la práctica. Y allí hay una cola de personas que te pide tarea, la hace y vuelve a pedirte más.

El congreso sale adelante y se da la enhorabuena a todos por igual, que ayer estuvisteis trabajando hasta tarde. ¿Y todo el trabajo de meses previos? ¿Quién lo reconoce?

El congreso no ha salido porque ayer hubiera muchas manos ejecutando las tareas que mandabas (que es imprescindible). Todo ha salido porque el día de antes alguien tenía en su cabeza todo lo que había que hacer, cada una de las tareas pendientes y cada paso que había que ejecutar.

Y ese trabajo requiere esfuerzo, tiempo y mucho cansancio mental. Como pasa en los hogares.

Pero reconocer que no solo hay que ejecutar tareas, también hay que pensarlas y tenerlas en cuenta es demasiado reconocimiento a veces porque implicaría reconocer que la carga está desequilibrada.

¿Qué hacer para reducir la carga mental?

Permíteme decirte que esto no es tarea fácil. Trataré de simplificar algunas herramientas que se pueden usar para reducir la carga mental.

Pero recuerda que esto es solo la punta del iceberg, a veces necesitamos un análisis más profundo para poder solventar un problema tan de base.

Habla con tu pareja o convivientes.

Si sientes que la carga que llevas es demasiado, es seguro que estás en lo cierto.

Puede que sea mucha o poca a ojos de los demás, pero no puedes solucionarlo tú sola. De nada sirve que sueltes tareas si nadie puede hacerse cargo de ellas.

Así que comparte como te estás sintiendo y manifiesta la necesidad de ayuda.

Entiendo que si tienes pareja, es con esa persona con la primera que necesitarás compartirlo. Pero si la carga que te abruma es la laboral, puedes hablar con tu equipo o con un superior.

Se trata de saber pedir ayuda. Aunque pueda interpretarse como un signo de debilidad o flaqueza. Ahora lo importante es conseguir alguien que te escuche y te ayude a buscar soluciones lo más prácticas posibles.

Reduce la exigencia.

Una vez has hablado y alguien ha propuesto soluciones, toca dejarse ayudar.

Habitualmente las soluciones pasan por contar con personas que van a asumir ciertas tareas, y toca dejarlas en su mano.

Es posible que tu tendencia a tenerlo todo bajo control te lleve a estar preparada para afrontar el primer olvido de la persona en la que te toca delegar. Y yo lo que te digo es que te toca estarte QUIETECITA.

Porque para dejarse ayudar hay que asumir que habrá cosas que no saldrán adelante las primeras veces o no saldrán como tu quieres.

Por eso es importante que empieces delegando en cosas que no sean de vital importancia. Por ejemplo, no hagas la lista de la compra y si el detergente de la lavadora no se ha tenido en cuenta ya tocará a la persona en la que has delegado ir a comprarlo.

Haz una lista de tareas.

Para validar la carga mental juega a la lista de tareas.

Haz una lista, por ejemplo, de las tareas del hogar (incluyendo las relacionadas con los hijos si los tienes). Ahora pon los pasos que implica cada tarea.

Por ejemplo, si hablamos de hacer la compra pon: pensar un menú, revisar que haya todos los ingredientes, apuntar los que faltan, revisar todos los productos de limpieza y apuntar los que falten, revisar que no falte nada en el baño, apuntar lo que falte o esté a punto de agotarse, lo mismo en la cocina, revisar que haya los básicos de cocinar como aceite o sal y que quede suficiente para toda la semana, ir a la compra, comprarlo, ordenarlo al llegar a casa.

Como ves hacer la compra no es solo ir al supermercado y comprar lo de la lista. Haz esto con las tareas de casa una por una.

Ahora pon un punto rojo para las que haces tú y un punto azul para las que hace otra persona. Si sois más de 2 personas haz puntos de otro color en las tareas que hagan otros.

Esta lista de tareas puede ayudar a visibilizar lo que alguien puede negar acerca de la carga mental. Estoy segura que todo lo que tiene que ver con revisar y apuntar lo que falta y no es del menú semanal lo haces todo tú.

Y si no funciona y la carga mental continúa.

Bueno, si todo esto no funciona a reducir tu carga mental quizá toque ir un paso más allá.

A veces lo mejor que puedes hacer es pedir ayuda a una profesional para terapia individual o de pareja, en caso de la carga mental esté causando problemas a nivel de pareja.

Si no sabes por donde continuar, si es necesario ir a terapia y de qué tipo, solicita información aquí y te asesoramos.