Depresión postparto hombres, ¿es esto posible?
Empecemos por el principio, no se puede tener una depresión postparto cuando no se ha vivido un parto. Pero claro que el nacimiento de un bebé afecta a hombres también.
Está claro que tener un bebé es una de las situaciones más complicadas y estresantes por las que pasa una persona. Pero no puedes llamar depresión postparto al malestar que siente alguien que no ha pasado por un parto.
Se trata más de una tristeza y ansiedad derivada de la adaptación al nacimiento de un bebé, no de una depresión postparto en hombres.
No lo llames depresión postparto en hombres.
Aunque no podemos utilizar esto para invalidarlo.
En muchas parejas ocurre que el malestar que se genera durante la adaptación al bebé se convierte en una competición sobre quién está peor o quien tiene más derecho a estar mal.
Está claro que la mujer atraviesa un postparto físico que el hombre no, pero esto no puede ser motiva de invalidar el malestar de ninguna de las partes.
Los hombres sufren un proceso adaptativo que se caracteriza por síntomas compatibles con una depresión, lo que se junta a la posible depresión postparto que puede estar atravesando la mujer en puerperio.
Las dos partes tenéis derecho a estar mal porque lo que tenéis encima es muy grande para cualquiera. Entiendo que la parte física solo la carga uno de los dos y no podemos minimizar esta experiencia.
¿Qué te parece si lo llamamos depresión por paternidad?
Hace referencia a algo más realista. No se trata de una depresión que ocurre durante el postparto por el que un hombre no pasa.
Se trata de un estado depresivo que acompaña al proceso de convertirse en padre y que es importante atender.

Qué puedes hacer ante esta depresión.
Lo primero que toca, y más importante, es reconocerlo.
No sirve de nada que hables de depresión postparto en hombres, que lo veas en todos los amigos que han sido padres en tu entorno, que te enfades con el mundo por no estar siendo justo si no eres capaz de reconocer que te encuentras mal.
Tu pareja está pasando por un momento complicado también y no puede encargarse de hacerte tomar conciencia.
Este trabajo te toca a ti, reconocerte que no estás bien para poder comunicarlo.
La paternidad es una cuesta arriba. Las noches sin dormir, la demanda constante, las expectativas que no se está cumpliendo…
Sobre todo eso: las expectativas. Ha llegado el momento de ajustarlas.
Es verdad que te imaginabas otra cosa cuando decidiste ser padre. Que pensabas que estabas preparado, pero déjame decirte que nadie lo está.
Porque esto que estás sintiendo forma parte de tener un hijo, aunque nadie te lo haya contado. Incluso si te lo han contado, no se puede imaginar la dureza de este momento.
Trata de hacer frente a tus emociones y la situación que estás viviendo. La madre no necesita que nadie esté a tope de energía, a veces saber que tú también lo pasas mal le da derecho a expresar como se siente y desahogarse.
No te exijas estar como si nada porque cuando tu vida cambia de esta manera, es imposible estar como si nada.
Cuidado con los celos.
Otra de las emociones que se suelen juzgar mucho son los celos.
Es normal sentir que mientras bebé y mamá son uno, tú te quedas al margen. Como si no pintases nada.
Pero en este momento pintas más que nunca. Como pilar de la familia.
Es importante que entiendas que tu papel no es tan protagonista en la vida del bebé como el papel de su madre. Pero para ella eres muy importante y necesita sentir tu apoyo e implicación.
Si hay cosas que te molestan, puedes hablarlas con ella. Pero recuerda que está en un momento muy vulnerable, así que elige las palabras y el momento de comunicarlo.
Los celos son una emoción normal en este proceso y, aunque muy incómoda, no tienes que evitar sentirla. A veces lo único que puedes hacer es aceptarlo.

Ser padre no es lo que esperabas: lo que hay detrás de la depresión postparto en hombres.
El problema de todo es que tus expectativas no se están cumpliendo.
Y eso te hace estar irritable y triste.
Estás en uno de los momentos más duros que probablemente recorras a lo largo de tu vida.
La adaptación a ser padre, la supuesta depresión postparto en hombres, es compleja. La depresión por paternidad existe.
Si te notas irritado, que todo te molesta o incluso te arrepientes (en ocasiones) de haber tenido un hijo, es el momento de pedir ayuda.
Hablar con una psicóloga puede ayudarte. Porque nadie nos ha enseñado a transitar el nacimiento de un hijo, ni a ser padres.
Porque ese mundo de amor y arcoiris no es realista, y cuando la realidad se impone a las expectativas puede generar un conflicto interno y externo muy grande.
Así que si sientes que la situación te desborda, pídenos ayuda aquí.