Mi pareja no quiere tener hijos…. ¿Tengo que romper la relación?
Ese momento en el que te das cuenta que tu pareja y tú estáis en puntos diferentes en cuanto al deseo de tener hijos.
Siento comunicarte que no hay una respuesta fácil para ello.
¿Tengo que romper con mi pareja si no quiere tener hijos?
Empecemos por la pregunta que te ronda la cabeza.
El consejo fácil es dejarlo. El que te dirá todo el mundo, el que seguramente tú hayas pensado cuando alguien estaba en tu situación.
Pero claro, es un consejo que no tiene en cuenta las emociones.
No tiene en cuenta que has encontrado alguien con quien compartir tu vida, con muchos puntos a favor y uno en contra grande.
Cuando una persona se encuentra ante la tesitura de que su pareja no quiere tener hijos, la situación es delicada y lo que puedes hacer depende de muchas cosas.
Primero piensa en tu deseo de tener hijos.
A mi gusto es el paso más importante. No puedes valorar qué hacer si no valoras tu deseo primero.
No todas las personas tienen el mismo deseo de m(p)aternidad. Y puede que esa sea la clave de este problema.
¿Cómo es tu deseo de ser madre o padre? ¿Ha estado siempre presente?
Si tu deseo es muy fuerte, por encima de todas las cosas, las decisiones irán en una dirección.
Si tu deseo no es tan fuerte, es algo sin lo que podrías vivir, quizá las decisiones pueden ser diferentes.

El deseo de maternidad o paternidad.
Déjame decirte, primero de todo, que el hecho de que este deseo no haya estado presente siempre no lo hace mejor.
También existe la posibilidad de que siempre haya estado presente, pero ya no lo esté tanto.
Hay que tener en cuenta que a medida que crecemos los deseos pueden cambiar, desparecer o aparecer nuevos de ellos. Lo mismo pasa con el deseo de tener hijos.
Nadie puede saber con 15 si realmente quiere hijos o no cuando tenga 30 y tantos. A medida que creces te haces consciente de lo que implican los hijos.
Cuando eres adolescente o joven crees que los hijos son una cosa, pero con la madurez te vas dando cuenta de que la realidad es bien distinta.
Puede que nunca antes te hayas planteado querer tener hijos y ahora, a medida que creces, es una deseo que empieza a aflorar en ti.
Lo importante en el caso de que tu pareja no quiere tener hijos es valorar la potencia de tu deseo.
Si ese deseo es tan potente que renunciar a ello sería un sacrificio, necesitáis hablar.
Las decisiones no se toman de un día para otro, quizá en este caso se necesitan muchas conversaciones en pareja para ver hacia dónde vais.
¿Qué opciones existen si mi pareja no quiere tener hijos?
Seguramente esta sea la pregunta que más te hagas.
Parece que en la vida solo hay dos opciones: dejarlo o no dejarlo.
Y puede que el resultado final vaya por ahí, pero hoy por hoy puedes dar muchos pasos antes de llegar a la solución final.
Lo peor de todo es que no puedes quedarte en una relación pensando que alguien cambiará de opinión. Eso es lo único que no puedo permitirte.
Porque toca dar pasos teniendo en cuenta a información que tienes hoy en día y la realidad a la que te enfrentas es que tu pareja no quiere tener hijos.
Por tanto, esa será la realidad a la que hay que hacer frente.
Te diré que toca tener muchas conversaciones incómodas, porque el choque de dos deseos opuestos requiere conversaciones.
Habla de ello todo lo que necesites y si tu pareja se enfada cuando sacas el tema, expon lo importante que es para ti poder hablarlo, más allá de la solución o decisión que se tome.
Para procesar una pérdida como puede ser la renuncia a tener hijos tu cerebro necesita procesar lo que está atravesando. Y para procesar, a veces hay que hablarlo mucho.
Si sientes que hablar sobre este tema se te hace imposible, ha llegado el momento de pedir ayuda. Quizá terapia de pareja, o terapia individual.
Aquí podemos asesorarte qué sería lo mejor en tu caso.
Lo siguiente que puedo recomendarte es que valores qué es lo que te gusta de tu pareja.
Si tu deseo de tener hijos no es tan sumamente fuerte como para no sentirte capaz de renunciar a ello, valora qué aspectos positivos tiene tu relación de pareja.
A veces se encuentran relaciones de calidad a las que no queremos renunciar, que te aportan todo lo que sientes que es importante para ti.
Puede que tu futuro quieras que sea al lado de esa persona. Recorriendo el camino que vaya llegando.
O puede que tu deseo de tener hijos sea más fuerte que todo y te resulte más fácil renunciar a tu pareja actual que a la posibilidad de tener hijos.

Te acompaño en el sentimiento.
Créeme cuando te digo que siento la situación tan complicada que estás atravesando.
Sentir que tienes que renunciar a tener hijos o a tu pareja es uno de los duelos más complejos que se pueden atravesar.
En estos momentos se te pasan mil cosas por la cabeza.
La decisión no tienes que tomarla hoy, puedes buscar ayuda profesional si lo necesitas. Aquí podemos acompañarte.
Habla, comparte y analiza. La única persona que puede saber qué te cuida o te conviene eres tú.
Te abrazo muy fuerte.