Divorcio con hijos: un reto para el que nunca te sientes del todo preparada.

¿Existe la manera de hacerlo bien? Sí.

¿Se puede afrontar un divorcio con hijos sin que lo pasen mal? No, pero se puede reducir el sufrimiento y acompañarles en su malestar.

El divorcio con hijos es complicado, pero aquí vamos a analizar las claves para hacerlo de la mejor manera para todos.

Divorcio con hijos sin malestar.

Te adelanto desde ya que esto es imposible.

No hablemos de lo injusto que resulta para todos el hecho de que el divorcio de tus padres no pueda afectarte. Incluso cuando lo esperan o cuando consideran que es lo mejor para todos, el divorcio con hijos genera malestar a todas las partes.

Divorciarse es complicado emocionalmente para todos, también para tus hijos que van a necesitar adaptarse a esta nueva realidad.

¿Qué pasaría si el objetivo no es que no sientan malestar sino que puedan expresarlo? Lo importante a nivel emocional y psicológico del divorcio con hijos no es que no lo pasen mal, sino que no se les enquiste y puedan adaptarse al cambio acompañados por sus padres.

¿A caso no te hace daño a ti el divorcio? Pues a ellos también. Pero esto no quiere decir que les vaya a dejar marcados de por vida, simplemente será un momento complicado en su vida que puede llevarse con éxito.

El objetivo como padres no es que los hijos no lo pasen mal, sino enseñarles a afrontar los baches de la vida permitiendo su dolor.

Así que quitate la idea de la cabeza de que el hecho de querer divorciarte (o estar divorciándote) va a generarles un trauma de por vida. Lo peor que puede ocurrir es que un niño pase por este acontecimiento y no muestre ninguna emoción al respecto.

Tienes derecho a separarte, a reconstruir tu vida y a hacerlo a pesar de tener hijos. Pero ellos también van a necesitar espacio para gestionar sus emociones y, por supuesto, para sentirlas.

Se sufre menos en un divorcio en el que se puede llorar, que en el que tienes que fingir que todo está bien.

Las claves emocionales del divorcio con hijos.

Espacio para hablar.

Lo importante es que tengamos un espacio para hablar.

Cuando les has dado la noticia, muchos hijos se quedan callados o incluso siguen a lo suyo. Con el tiempo, pueden ir surgiéndoles dudas al respecto.

Hay hijos que tienen dudas a los pocos días y otros a los años. Según crecen se plantean distintas preguntas, no es lo mismo lo que te preguntas con 5 años que con 15. Así que una estrategia adecuada es que haya un clima de comunicación abierta, pudiendo así plantear las dudas que les surgen cuando corresponda.

No hace falta forzar conversaciones, pero si puedes tantear el terreno de vez en cuando. Sobre todo los primeros meses, en los que todo está tan reciente.

Avisa al entorno.

Es importante que tanto el cole como los padres de amigos con los que pasa tiempo sepan lo que está pasando.

Algunos menores no van a llorar cuando les contéis la noticia, pero pueden estar más despistados o rebeldes durante los siguientes meses.

Los adultos con los que pasan tiempo podrán afrontarlo de manera más comprensiva si saben lo que está ocurriendo.

Además, si son personas presentes en la vida de tus hijos pueden ayudarte a tener esas conversaciones o preguntar sobre cosas que a ti no te contarían y a ellos sí.

No está demás tener el apoyo de otros adultos durante todo este tiempo, porque tú también estarás pasando un mal momento.

Da espacio a tus emociones.

No pasa nada si te ven llorar o pasarlo mal.

Muchos padres y madres eligen esconder sus emociones durante los procesos de divorcio y llorar o echar de menos solo cuando no están sus hijos.

El divorcio con hijos es especialmente complicado porque implica varios duelos. El primero el de la pareja que creíste que sería para siempre y ahora se rompe.

El segundo, y del que menos se habla, el duelo de no poder ver a tus hijos todos los días de la semana o del año. Empezar a compartir el tiempo y perderte fechas especiales como navidades u otras fechas.

Así que no finjas que esto no tiene un coste, porque lo tiene. No hace falta estar metida en la cama todo el día, pero sí puedes contar de vez en cuando que echas mucho de menos la vida todos juntos. Esto les facilitará expresar sus emociones y dudas.

Lo más complicado de un divorcio es no entender porqué sucedió.

Cuenta la verdad.

Adaptada a su edad. Eso siempre.

Pero si empiezas con mentiras cuando ocurre el divorcio, no podrás ni te sentirás preparada para contestar sus preguntas.

Te aseguro que la peor parte de no decir la verdad es que acabarán por descubrirla con los años.

A través de la otra persona, a través de amigos que sus padres sean amigos vuestros,… Existen muchas formas de acabar conociendo la verdad del divorcio de unos padres.

Y haberles mentido implica un conflicto mayor que el efecto de los motivos del divorcio.

La mayoría de divorcios con hijos implican preguntas incómodas en algún momento de la vida.

Preparad juntos el divorcio con hijos.

Vais a dejar de ser pareja, quizá lo habéis dejado de ser ya hace tiempo. Perojamás dejaréis de ser padres.

Si tengo algo claro en estos procesos es que los dos vais a querer lo mejor para el menor, puede que tengáis opiniones diferentes sobre qué es lo mejor. Pero siempre se puede pedir ayuda profesional.

Existen servicios de mediación públicos a los que podéis acudir, abogados de familia que pueden asesoraros en muchas cosas. Pero también existe la posibilidad de solicitar asesoramiento en la comunicación y los detalles del divorcio con una psicóloga.

En Serene Psicología podemos darte la información que requieres si la solicitas aquí.

Recuerda que el mayor daño que le puedes hacer a tus hijos es la incapacidad de tener unos padres que estén en el mismo equipo. Ya sé que esto depende de dos partes y no solo de una, pero en la medida que iniciéis el proceso en equipo, podréis mantenerlo en equipo.

El divorcio con hijos es posible y se puede hacer bien, solo necesitas ir dando los pasos adecuados.