«Quiero dejar a mi pareja, pero no puedo»
Hay veces que tienes una decisión tomada, pero no sabes cómo ejecutarla.
Cuando quieres dejar a tu pareja y sientes que no puedes, es uno de esos momentos que te hacen comerte la cabeza a todas horas.
¿Por qué no puedes dejar a tu pareja?
Lo primero es analizar el lenguaje.
¿Qué es lo que te hace no poder dejar a tu pareja? Puede que sea una «no puedo» real o «no puedo» emocional.
La razón más habitual por la que una persona piensa «quiero dejar a mi pareja, pero no puedo» tiene que que ver con no querer dañar a la otra persona.
Es muy normal sentir este «no puedo» más emocional. Tu pareja es alguien con quien has compartido experiencias y vivencias. Sabes que romper la relación os va a hacer daño a las dos partes y no quieres que eso ocurra.
Especialmente no quieres hacer daño a alguien con quien has compartido tantas cosas y a quien quieres.
No tengo la fórmula para romper una relación y que no le duela a todas las partes. Romper es complicado, dejar a alguien es muy difícil y parece que solo puede tomarse esta decisión cuando la persona con la que tienes una relación te genera mucho rechazo.
La realidad es que muchas rupturas se dan en el contexto de tener una relación basada en el amor y en la confianza. A veces esto no es suficiente por sí mismo y se quiere dejar la relación.
Si sientes que quieres dejar a tu pareja pero no puedes hacerlo para no hacerle daño, ya estás haciendo daño. Te estás haciendo daño tú y estás haciendo daño a la otra persona. Porque nadie quiere estar con alguien que no quiere estar con uno.
Las dos partes os merecéis una relación en la que se elige estar con el otro. Si tu «no puedo» está relacionado con no querer dañar, piensa que a veces se daña más no siendo fieles a nuestras emociones y decisiones.
¿Qué pasa si no lo hago?
Realmente nada.
Pero cuando tienes una decisión tomada de estas características, puede ocurrir que acabes ejecutándola de manera impulsiva.
Un día, cuando estés hasta las narices de no tomar esta decisión puedes soltarlo de manera repentina y dañina.
Otra de las cosas que puede ocurrir no tomando una decisión importante como esta es vivir en una vida que no te hace feliz.
Así que si ese no puedo es no querer hacer frente a las consecuencias emocionales de dejar a tu pareja, ha llegado el momento de valorar si realmente compensa quedarte donde no quieres estar.

¿Cómo dejo a una pareja?
Ser la persona que toma la decisión de romper no es un papel sencillo. De hecho es un papel muy complejo.
No vas a poder hacerlo perfecto, pero puedes hacerlo de manera cuidadosa y sincera.
Lo primero que puedo decirte es que siempre digas la verdad. No ocultes información relevante e importante para la relación.
Toca ser valiente y dejar a la pareja contando los motivos reales por los que rompes la relación. Te repito que cuando intentas no dañar y tratas al otro como una persona vulnerable de más, acabas dañando más.
Las verdades se acaban sabiendo. Hay muchas formas de enterarse. Y dejar a alguien habiéndole mentido puede ser más perjudicial que otra cosa.
No hace falta dar muchas vueltas, pero sí dejar a la otra persona plantear las preguntas que tenga y que le surjan. Puede que haya algunas a las que no quieras o no sepas responder, pero deja que las haga.
Quiero dejar a mi pareja pero no puedo por dependencia.
En este caso, déjame decirte que lo siento.
No sé si es dependencia de tu pareja o tuya. Si esta dependencia es física o emocional.
La dependencia hacia una pareja es un problema complejo de solventar en solitario.
Si te encuentras en este punto, puede que te convenga hablar con otras personas en tu misma situación o con amigos cercanos que puedan acompañarte y entenderte.
Si la dependencia es emocional, un psicólogo puede ayudarte o ayudaros a entender la situación y a tomar las decisiones correspondientes.
Si tienes una pareja emocionalmente dependiente, tendrás que asumir las consecuencias de la ruptura. Pero sus dificultades no pueden ser tus ataduras. Cada uno es responsable de sus dificultades y tendrá que buscar ayuda si quiere solucionarlas.
Si sientes que eres una persona dependiente, ha llegado el momento de pedir ayuda. Porque tienes que hacerte responsable de tus dificultades y entender que estas no pueden limitar las decisiones que sabes que quieres tomar.
En Serene podemos ayudarte a encontrar una solución a tu problema. Puedes solicitar iniciar terapia con nosotras aquí.
No tienes que hacerlo en solitario
