Los problemas de pareja por hijos no comunes pueden ser una fuente de conflicto importante.

Puede que no lo toleres más, que sientas que tu pareja no te comprende. Tanto si eres la personas que tiene un hijo, como si el problema es por el hijo de tu pareja. Este artículo es para ti.

Exploremos juntos cómo encontrar una solución a esos problemas, cómo podemos gestionar esta complicada situación y cuidar la relación.

Los hijos no comunes.

En una pareja en la que una de las partes tiene un hijo con otra persona, la crianza de los hijos no comunes puede ser una gran conflicto.

Todos tenemos una opinión acerca de cómo deben criarse los hijos, sobre todo los ajenos.

Puede que en la pareja tengáis hijos en común o puede que no. Puede que haya muchos motivos por los que os estáis separando poco a poco y sientas que todo es debido a ese hijo que uno de los dos tiene, pero no comparte con el otro.

En este tipo de conflictos la comunicación es la parte más importante.

Pero también es la validación. 

Cuando eres el padre o madre de la criatura.

Estás viviendo un conflicto de lealtades.

Seguramente la encrucijada en la que te encuentras parece no tener salida.

¿Qué priorizar? ¿Un hijo? ¿Una pareja?

A veces es fácil elegir, pero otras no lo es tanto. Lo primero que quiero que sepas es que no tienes que elegir, primero que necesitamos hacer es comprender el conflicto.

Para, analiza y piensa.

¿Qué está pasando entre tu pareja y tú? 

¿Cuáles son los momentos que generan conflicto? 

¿Qué es lo que tanto le molesta a tu pareja? 

Trata de entender lo que está ocurriendo y, si no eres capaz, pregunta con intención de escuchar lo que te diga tu pareja. No contestes, simplemente escucha y luego vuelve al análisis que te proponía.

Si eres la pareja del padre o madre.

Necesito que comprendas el hecho de que tu pareja está en un momento de gran conflicto interno.

Ese conflicto se debe a que está en medio de dos personas a las que quiere mucho, si no lo hiciera no habría conflicto ninguno.

Le estás pidiendo que elija bando y es posible que no pueda elegirlo.

Para y analiza lo siguiente:

¿Qué genera tantas dificultades a tu pareja? 

¿Cómo puedes comunicar el problema para que te entienda? 

¿Qué siente tu pareja al respecto? ¿Cuál es el conflicto que tanto le cuesta asumir? 

Si no lo tienes claro, habla con tu pareja. Escucha, simplemente escucha, y luego párate a analizar lo que te dice. Quizá la solución al conflicto está en la escucha y la comprensión de la visión del otro.

Qué hacer cuando hay un conflicto por un hijo no común.

Los problemas de pareja por hijos no comunes pueden venir de muchos sitios, pero hay que tener en cuenta algunas cosas:

  • Las normas de crianza del menor se eligen entre sus padres. A no ser que el menor esté en riesgo por algún motivo, en cuyo caso habría que avisar a las autoridades. Si los padres del menor han pactado ciertas normas o decisiones, a los demás les corresponde respetarlas y tratar de cumplirlas. Introducir un criterio nuevo puede generar confusión y afectar al menor.
  • No hagáis al niño participe del conflicto. No es recomendable que el menor pueda sentirse culpable de los problemas de pareja de uno de sus padres. Así que mantenedle lejos del conflicto.
  • Si hay hijos comunes, no hagáis distinciones. Aunque eso implique modificar algunas normas según en la casa en la que estéis. Todos son hijos por igual, aunque no compartan uno de sus padres. Las normas y los beneficios son iguales para todos los menores. 

Si las normas de vuestra casa son diferentes a las pactadas con el otro progenitor del menor, es posible que haya llegado el momento de hablar de algunas cosas con el otro padre o madre del hijo no común.

  • Comunicaros mucho, hablar en bucle de lo mismo. Para procesar hay que hablar de lo mismo mucho. Si habláis escuchando y no para contestar, será más fácil buscar la manera de llegar a acuerdos.

Si enfocáis el conflicto como una lucha de poder, solo conseguiréis separaros cada vez más. El objetivo es negociar el conflicto, que los dos podáis ceder en algunos aspectos y sentir que se os cuida en otros.

Las relaciones de pareja son importante, pero pueden complicarse cuando hay hijos no comunes.

Recordad que si necesitáis ayuda para lidiar con los conflictos de pareja por hijos no comunes siempre podéis recurrir a la terapia de pareja. En Serene tenemos profesionales que pueden ayudaros con ellos, contáctanos para más información.

La solución es posible.

La solución no tiene que pasar por la separación. Existen formas de llegar a un punto medio, de resolver los conflictos.

Para ello necesito que tengáis capacidad de escucha, empatía, comprensión y ganas de solucionarlo. Estáis en el mismo bando, pero  primero hay que resolver el conflicto de lealtades que se ha generado.

Se puede trabajar de manera individual, pero todo es más fácil en equipo.

Con paciencia, amor y mucho esfuerzo se puede alcanzar la paz y reducir los conflictos en pareja por hijos no comunes.