La ovodonación es un proceso emocionalmente complicado de afrontar. Desde la toma de decisiones, saber si sentirás ese bebé como tuyo, contarlo a los demás o no, etc.
Puede que hayas tomado la decisión o no, sea cual sea tu situación hablemos de cómo gestionar emocionalmente la ovodonación.
La decisión de la ovodonación.
Tomar la decisión parece el primer paso, pero no lo es.
Si alguien en tu entorno te comenta o te dice algo así tienes que explicarle que, llegada a este punto, ya has recorrido mucho camino.
Lo normal cuando te toca enfrentarte a esta decisión es que lleves un tiempo luchando contra la infertilidad. Primero aceptando que la búsqueda natural del embarazo no estaba funcionando, pasando por miles de pruebas médicas, luchando contra la incomprensión y los comentarios cada día… hasta el momento en el que alguien te habla por primera vez de ovodonación.
No quiero que pienses que las personas opinan desde la maldad, pero lo hacen desde el desconocimiento y desde ahí también se puede hacer daño.
Si te enfrentas a tomar la decisión y no encuentras personas con las que hablar del tema, prueba a empezar por tu pareja o alguien que haya pasado por un proceso de infertilidad porque seguramente ellas sepan acompañarte mejor.
La ovodonación es una manera de ser madre tan válida como otras muchas, pero también lo es no querer elegir ese camino.
No todas las maneras de ser madre son para todo el mundo, es una decisión muy personal y a veces necesitas hacer el duelo genético antes de poder tomar esa decisión.
Si la decisión está tomada, es normal que puedas sentir dudas a veces. Aunque ya lo hayas ejecutado y vayas a comenzar (o comenzado) el proceso, tienes derecho a sentir miedo y contradicción.
Las dudas son humanas y no significa que te estés equivocando, recuerda que nadie que no esté en tus zapatos y no haya recorrido tu camino puede tomar esta decisión por ti.

El duelo de la ovodonación.
Cuando se habla de ovodonación se habla mucho de un duelo genético. Y es cierto.
Llegar a este punto, como te decía, es resultado de un camino muy largo que vienes recorriendo. Un camino lleno de emociones y decepciones.
Tomar decisiones sin hacer este duelo puede ser perjudicial para ti y para tu pareja.
Si sientes que no has procesado bien el camino que llevas recorrido y que no te sientes preparada para dar otros pasos ni renunciar al camino, puede que sea el momento de iniciar un proceso de terapia psicológica para entender y encajar todas las emociones que has ido recorriendo a lo largo de este tiempo.
Puedes solicitar consulta con una de nuestras psicólogas aquí.
El camino de la infertilidad puede que sea de los más complejos que has recorrido en tu vida. Le das vueltas a todo esto una y otra vez en tu cabeza. Necesitas hablarlo en bucle y no encuentras la persona con quien hacerlo.
La realidad es que para procesar esta realidad, hay que hacer un trabajo emocional importante. Nadie te preparó nunca para esta realidad.
La pareja y la ovodonación.
En todo proceso de fertilidad la pareja es un tema que tendemos a dejar apartado.
No sé cuanto estáis pudiendo hablar del tema o no. Pero te recomiendo que aquello que vayas necesitando expresar durante el proceso lo hagas con tu pareja, que también está recorriendo este camino contigo.
Hay parejas que no hablan porque sienten que tienen que proteger a la persona que está viviendo esto en su cuerpo, es decir, a ti. Otras parejas no hablan porque no saben cómo expresar lo que sienten.
Mi experiencia es que vas a ser tú muchas veces quien tenga que sacar el tema, pero hazlo. No te lo guardes porque fuera hay más espacio y a veces el dolor compartido sabe mejor. Así que no tengas miedo en soltar eso que te ronda la cabeza.
Recuerda que tu pareja también está caminando en este proceso contigo, no lo llevéis por separado.

La ovodonación es una opción.
La ovodonación es una opción. Pero para poder elegirla, vas a necesitar hacer un camino emocional intenso.
Primero porque el mero hecho de necesitar valorar esa opción ya implica un largo camino de tristeza, decepciones y duelos.
Segundo porque nadie se imagina que tener un bebé iba a implicar pasar por este tipo de decisiones. Así que tómate el tiempo que necesites para procesarlo, vivirlo y sentirlo.
Y si sientes que sola no puedes, aquí estamos las psicólogas perinatales para acompañarte y ayudarte.