«No me quedo embarazada» Tu guía emocional para lidiar con el dolor que supone la búsqueda de embarazo que no llega.

Emociones cuando no me quedo embarazada.

Ya sé que todo el mundo te dice que tienes que relajarte, que llegará, que eres joven, etc.

Sé que todo el mundo tiene la clave con la que conseguirás lograr ese embarazo que tanto ansías.

También tengo claro que cada vez hablas menos del tema, a veces lo evitas incluso con tu pareja. Parece que nadie entiende lo complicado de afrontar esta situación.

Te diré algo que solo tú puedes entender: no, no te estás obsesionando. Solo quieres cumplir una de tus mayores ilusiones: ser mamá.

Y eso no quiere decir que si te relajases lo conseguirías, hay muchos motivos por los que este embarazo puede no estar llegando. Pero lo que me gustaría conseguir es ofrecerte fórmulas para llevarlo un poquito mejor. Reconozcamos que no existe la manera de buscar un embarazo sin nervios, ganas y expectativas.

Así que hables de cómo lidiar con esas emociones que te invades en la búsqueda de embarazo.

¿Cómo se siente no quedarse embarazada?

Mal, muy mal.

Sientes que tu cuerpo no está funcionando, que seguro que tiene que ver contigo y no con tu pareja.

Es normal que sientas que tendrías que haberte puesto antes, sobre todo con todo lo que está costando.

Que estés harta de tener que alegrarte de cómo otras mujeres te cuentan su embarazo. Y tú sigues esperando el tuyo.

Cansada de consejos vacíos, que generan culpa y hacen sentir incomprendida.

Todas estas emociones, y muchas otras, son normales cuando no te quedas embarazada. Y no tienen que ver con que seas débil o ansiosa. Tienen que ver con el hecho de que lidiar con la incertidumbre nunca es fácil y menos en algo que controlamos tan poco como un embarazo.

No me quedo embarazada: ¿qué puedo hacer?

Empecemos por aclarar que nada de lo que escribiré servirá para todas las mujeres del mundo.

No existe una guía emocional cuando no te quedas embarazada que haga que duela menos, simplemente consiste en aliviar las emociones desagradables que acompañan a la frustración.

Quiero que sepas que cada experiencia es un mundo, no todas las mujeres que pasan por esta experiencia viven las mismas emociones. Así que coge aquello que sientas que es para ti y deshecha lo que no te represente.

  1. Busca personas que generen un entorno de seguridad: no hace falta que sean mujeres que pasan por lo mismo, que si las tienes bienvenidas sean. Consiste en buscar personas a quienes contarles cómo estás y cómo te sientes y logren hacerte sentir acompañada, comprendida y validada. Simplemente personas capaces de escuchar activamente sin emitir juicios ni buscar soluciones. Parece fácil, ¿verdad? Pues no lo es.
  2. Permítete sentir lo que venga: sobre todo cuando una amiga o familiar te cuenta que está embarazada. Es normal que una parte de ti se alegre y otra sienta mucha envidia. Es normal que te cueste ir a ese plan en el que tu amiga embarazada hablará de sus ecografías y querrá que todas le toquéis la barriguita. No eres mala amiga por sentirte así, solo una mujer humana pasando un mal momento.
  3. Habla con tu pareja: hazlo de manera sincera y real. Pregunta cómo se siente él. A veces nos sorprendemos cuando se abren y encuentran el espacio para compartir cómo se sienten.

Las relaciones de pareja pueden verse deterioradas en este proceso. A veces porque puedes sentirte invalidada por tu compañero y otras porque no quieres preocuparle más de la cuenta.

Y entonces te callas. Te callas lo que sientes y cómo estás llevando este camino. Y cada mes te metes más hacia dentro de ti y te sientes más sola.

Quizá ha llegado el momento de hacer un cambio porque como me gusta decir a mí «NADA CAMBIA SI NADA CAMBIA»

Ha llegado el momento de lidiar contra la soledad, de empezar a buscar refugios en los que sentir el calor de la gente que te quiere.

4. Corta aquello que se dice para ayudar, pero no ayuda a nadie. Si sientes que alguien muy cercano a ti (madre, padre, hermanos, amigos íntimos o incluso pareja) dice frases que no te ayudan, no dudes en comunicarlo.

No tiene que valerte todo lo que te dicen, pero lo dicen intentando ayudarte. Así que si no ayuda en nada, cuéntaselo. No pueden adivinarlo y lo que quieren es hacerte sentir mejor.

Cuando no has vivido esta situación o ya tienes al menos un hijos, los consejos que se dan pueden hacer mucho daño. Por eso es importante explicar lo que hace daño y lo que ayuda.

No nacieron con una guía emocional para acompañarte en el proceso de no quedarte embarazada. Enséñales lo que te beneficia y o que no.

5. Busca ayuda psicológica si lo necesitas. No va a hacer que te quedes embarazada antes, contrario a lo que algunos dicen. Pero las psicólogas perinatales estamos formadas para acompañar a las mujeres que pasan por estas circunstancias. Entendemos, conocemos y podemos acompañarte emocionalmente así como ayudarte a lidiar con las situaciones a las que te enfrentas.

Contáctanos si necesitas ayuda o tienes dudas al respecto. Podemos ayudarte.

No me quedo embarazada.

Y lo siento por ello. No sé si alguien más te lo ha dicho, pero siento mucho que tengas que estas pasando por esto.

Que te haya tocado a ti es injusto. Porque nadie tendría que tener que pasar por esto.

Espero que esta pequeña guía emocional pueda ayudarte con el dolor que genera no quedarte embarazada.

Nadie te avisó de que quedarse embaraza pudiera ser complicado, si nos han enseñado que tenemos que tener cuidado para no quedarnos durante toda nuestra vida: ¿Cómo puede ser que ahora no sea tan sencillo?

Siento que tengas que ver un montón de mujeres embarazadas a tu alrededor. Mujeres que lo logran sin esfuerzo, mientras tú te desvives por alcanzar este objetivo.

Créeme cuando te digo que estás viviendo un proceso muy complicado. Que lidiar con cada test de embarazo negativo no es fácil y menos cuando te sientes sola e incomprendida.

Espero que este artículo te haya ayudado a sentirte menos «bicho raro», a entender que no se trata de hacerlo bien o mal. Sino que se hace lo que se puede con la situación que se vive.

Si necesitas hablar, estamos aquí.

Si sientes que te vendría bien ayuda, estamos aquí.

¡No tienes que hacerlo sola!

El dolor se transita mejor acompañada.