El teléfono móvil se ha convertido en un complemento esencial en nuestra vida. Sencillamente, no vas a ninguna parte dentro o fuera de casa sin él. Es normal que te hayas planteado que igual haces un uso excesivo del mismo y quieras saber cómo dejar de usar el móvil.

Ventajas y desventajas de usar el móvil.

No estoy a favor de demonizar el uso del móvil, ni en adultos ni en menores de edad. Está claro que es una herramienta útil y que ha aportado grandes beneficios a nivel social y personal. Son muchas las personas que pueden trabajar desde el móvil, que pesa menos y es mucho más accesible que un ordenador. Se puede reducir el consumo de papel al no tener que imprimir todo y poder llevar ciertos documentos en el propio teléfono. El móvil no es una herramienta que genere malestar.

Como con todo, puede generar perjuicios. Me centraré en perjuicios psicológicos que pueden generar que el uso del móvil se convierta en un enemigo. Por ejemplo, puede ser un causante de ansiedad debido a la inmediatez que genera. Reduce la práctica la paciencia y la necesidad imperiosa de tener que dar respuesta inmediata a todo.

También es habitual ver como el teléfono ha pasado a ser una forma de ocio que se usa a la par que se hacen otras cosas. Esta constante división de la atención hace que la desconexión mental sea complicada, puesto que estás entrenando todo el tiempo una capacidad de atender a varios estímulos a la vez que se puede volver en tu contra.

Otra desventaja del uso del móvil es la ausencia de aburrimiento. Son pocos los momentos que exponemos a nuestras emociones sencillamente a aburrirse, reduciendo la creatividad y los momentos de malestar moderado. Generando una evitación del malestar y, por tanto, una fuente de acumulación de emociones no procesadas que se pueden volver en nuestra contra.

Cómo dejar de usar el móvil.

Bien, para dejar de usar el móvil tanto voy a darte un primer consejo: póntelo fácil.

¿Qué quiere decir ponérselo fácil? No querer hacerlo al 100% y ser consciente de que el móvil forma parte de tu vida tanto como de la de todos. Es una herramienta que vas a usar, así que reducir su uso no puede tener como objetivo eliminar su uso.

Algunas técnicas para dejar de usar el móvil.

  • Desactiva las notificaciones. Es importante que las aplicaciones no te dominen, y las notificaciones tienen este efecto. Prueba a ver qué ocurre si no recibes notficaciones de whatsapp, Instagram, tiktok… Puede que los primeros días te metas todo el tiempo, con el tiempo irás reduciendo su consumo. Las notificaciones son las que nos recuerdan su existencia generalmente.
  • Limita el tiempo de uso de las aplicaciones. Sé que puedes saltártelo, pero el hecho de que una pestaña me avise de que he consumido el tiempo establecido es un recordatorio. Es como ponerte una alarma cuando quieres descansar x minutos, los recordatorios nos hacen conectar con mis intenciones. Luego está en mi mano cumplirlas o no.
  • Deja el móvil lejos mientras haces otras cosas. Por ejemplo, cuando estás trabajando o estudiando es buena idea dejar el móvil en otra habitación. También está bien hacerlo por las noches, dejarlo en otra habitación para no usarlo cuando te metes en la cama y te tiras horas viendo redes sociales en lugar de dormir. Es bueno que el rato que tienes para otras actividades las hagas con atención plena, reducirás tus niveles de ansiedad.
  • Avisa a tu entorno del cambio que vas a hacer. Si vives con alguien, es bueno que sepa que quieres usar menos el móvil. Cuando te vean con él, pueden avisarte de que estás usándolo como siempre. Además, el resto de personas sabrán que puede que no respondas de manera inmediata, igual les tienes acostumbrados a lo contrario.
  • Ponte un recordatorio. Puede ser en físico (recomendable) u electrónico. Es bueno recordar los propósitos cada día. Ten claro por qué estás haciendo este uso del móvil y el motivo de reducirlo. Dejar de hacer algo pasa por tener claro el motivo por el que lo haces.

Si eres padre o madre, recuerda que eres el modelo. 

En resumen, el teléfono puede ser una fuente de bienestar y, a la vez, una piedra en el camino hacia la calma. No hay que abandonar por completo su uso, simplemente encontrar la forma para usarlo menos.

Si crees que el uso del teléfono móvil puede ser una fuente de malestar en tu vida, no tengas dudas en contactarnos. A veces hay mucho más detrás de esa dificultad.