¿Cómo cumplir mis propósitos de año nuevo?”

Olvida las metas inalcanzables y la lista de objetivos que siempre te haces y nunca logras mantener más de dos días.

¿Qué ha fallado al cumplir mis propósitos?

Si has llegado aquí es porque eres una de las personas que insiste en establecerse una serie de propósitos de cara al nuevo año. Y aquí estás, un año más que acaba y tú sientes entre risa y frustración por no haber cumplido ni uno de los que tenías marcados para este año.

Puede que te preguntes qué ha fallado y qué falla todos los años. No, no es que seas una persona vaga ni falta de voluntad. Seguramente tenga que ver con tu ambición y exigencia.

Como soñar es gratis, tú soñaste cuando te pusiste esos propósitos.

Los problemas pueden ser varios, por ejemplo, muchos propósitos o algunos muy genéricos. Cuando dices que quieres leer más, tienes que tener muchas cosas en cuenta. ¿Cuánto es más? ¿Cuánto lees ahora? ¿Te has planteado si tienes el tiempo para leer más? ¿Cuál es el objetivo de leer más?

Muchas preguntas para algo que parecía sencillo. Pero no plantearse todo esto, puede generar frustración a la hora de cumplir tus objetivos.

Los propósitos de año nuevo

Si quieres cumplir los propósitos que te plantees para el 1 de enero, vas a tener que seguir algunas pautas. Recuerda que nada cambia si nada cambia. Por tanto, si haces lo mismo que todos los años, obtendrás el mismo resultado que todos los años.

¿Cómo formular mis propósitos?

Lo primero que tienes que tener claro es el número de propósitos que vas a establecer. Te recomiendo que no sean muchos. Cuanta más larga sea tu lista, más difícil será tener sensación de logro. Es preferible que pongas pocos objetivos y, al cumplirlo, sumes algunos nuevos.

A la hora de establecerlos, hazlo de lo general a lo concreto. Trata de ser lo más detallista posible. Por ejemplo, si tu objetivo es leer más trata de entender qué es más para ti, cuántos días te gustaría leer y cuánto tiempo.

Ten en cuente que los propósitos que te fijes deben tener un objetivo concreto. No se trata de poner metas que “deberías estar haciendo” sin una razón de peso para ti. Alcanzarás aquello que te motive y sientes que tiene un beneficio real porque entonces estrás motivado para el cambio. Si quiero leer más porque leer es bueno y me han dicho desde que aprendí a leer que tengo que hacerlo, seguramente sea una tarea que abandones.

Ahora, si quiero leer más porque es una tarea que me ayuda a nivel mental a distraerme y lo disfruto o porque quiero aprender más sobre un tema concreto; puede que la motivación aumente y los esfuerzos sean más fácil de llevar a cabo.

Te invito a que este año elijas tus objetivos de manera sincera. No hagas aquello que pienses que es mejor para ti, sino aquello que sientes que quieres hacer. Y puede que no sea un reto o una gran hazaña. Puede que no sea una obligación o algo que “debería ser así”. A veces es algo sencillo pero que has dejado de hacer o algo que no has podido o querido hacer hasta ahora.

 

¿Cómo cumplir mis propósitos de año nuevo?

Una vez tienes claro lo que quieres lograr, toca centrarse en cómo vas a lograrlo. Esta parte es la que seguramente ha faltado muchas veces.

A la hora de establecer un plan es importante evaluar la viabilidad del mismo. No puedo hacer algo para lo que no tengo tiempo. Es decir, tu plan tiene que ser viable y realista.

Siguiendo con mi ejemplo anterior, yo he determinado qué leer más implica leer al menos 3 días a la semana durante 30 minutos. Quiero hacerlo por las noches antes de dormir, pero resulta que cuando llego del trabajo ceno y me quedo dormida enseguida porque estoy muy cansada. Quizá mi plan sea realista, pero no es viable para mí. Así que, si quiero leer 3 días a la semana, voy a tener que buscar otro espacio dónde hacerlo. Como en la hora de la comida, que como sola y lo hago usando el móvil.

El plan debe ser específico y personalizado a tus condiciones, pero también a cada uno de los propósitos que te has marcado. Nadie mejor que tú sabe cuál es la manera de adaptar tus metas a tu rutina diaria.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de llevar a cabo tus propósitos es a flexibilidad. Si yo quiero leer 3 días a las semanas 30 minutos no puedo hacer esto desde el principio. Voy a tener que permitirme fallar o acabaré por procrastinar y abandonar mis objetivos.

Si quiero empezar a leer 3 días a la semana y lo hago una semana, pero la siguiente me lo salto: es normal. No vas a añadir un nuevo hábito a la primera sin dificultades. Este tipo de concesiones forma parte del proceso. En lugar de juzgarte, orienta tu energía a poder retomarlo la semana siguiente. La fuerza de voluntad puede fallar.

No olvides que…

  • Los propósitos de año nuevo son un deseo, no una necesidad.
  • Cuanto más concretos sean, mejor.
  • Trata de que haya un único propósito relacionado con nuevas rutinas.
  • No vale con establecer un objetivo, también necesitarás un plan.

Y recuerda que no siempre tienes que intentar mejorar. A veces, las cosas están bien como están. No todos los años necesitas propósitos nuevos.

Ante cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotras. Estaremos encantadas de ayudarte.