Separarse con hijos es una de las grandes preguntas que como padres más nos planteáis.
Intentaré ser concreta y concisa. Pero siempre hay que tener en cuenta que en las sesiones de orientación para padres tenemos en cuenta cada caso de manera particular y concreto.
Separaciones con hijos.
Como padres parece que la cosa puede funcionar (o quizá no), pero como pareja la cosa ya no está fluyendo.
Tengas la edad que tengas y hayáis vivido lo que hayáis vivido, las relaciones pueden acabarse. Tener hijos no puede ser una obligación a quedarse en una relación en la que ya no quieres estar o en la que no puedes estar.
No te voy a engañar y decir que los hijos no lo pasan mal en estas situaciones. Su concepto de familia va a cambiar y eso no es fácil para nadie, pero tampoco tiene que implicar un trauma de por vida.
Sé que los divorcios de los padres pueden estigmatizar mucho a las personas. Que se les puede acusar de venir de una «familia desestructurada» y que mucha gente dice que nunca superó el divorcio de sus padres.
Seamos sinceras, no es el divorcio en sí lo que causa daño a largo plazo. Lo que daña son las formas en las que se ejecuta la separación con hijos.
Es importante que empecemos a diferenciar los que nos une como padres de lo que nos separa como pareja, aunque no siempre es sencillo.
Cómo contarles a mis hijos que nos separamos.
La decisión está tomada, os separáis. Ahora consideráis que el siguiente paso es contárselo a los hijos, ¿o no?
Pues la realidad es que depende. Antes de hacer partícipes a los hijos de la noticia, hay cosas que tienes que tener en cuenta.
¿Cómo se va a materializar la separación?
¿Cuándo va a ocurrir?
¿Qué queremos que los niños sepan y qué no?
La decisión de separarse no es la única que necesitas tomar. Trás esta vienen otras muchas preguntas a las que hay que responder. Y es importante hacerlo para dar predicibilidad y estructura a los hijos.
Van a vivir un cambio y será doloroso para todos. Pero en la medida en la que como padres estéis alineados, será más sencillo para ellos vivir esta transición.
NOTA: Recuerda que tu trabajo como padre o madre de tus criaturas no es evitarles el sufrimiento ni el dolor. Sino informarles, acompañarles y facilitarles el proceso de adaptación. Y, por supuesto, priorizar su bienestar por encima del conflicto con el otro progenitor.

Antes de contárselo…
Antes de contarles nada, tenéis que sentaros a hablar vosotros.
Ya sabéis que vais a separaros, eso está claro. Ahora toca empezar a tomar decisiones.
- ¿Cómo queréis que sea la custodia? Sería bueno llegar a un acuerdo (aunque sea a través de abogados) antes de hacer partícipes a los hijos del conflicto, sobre todo cuando son pequeños.
- ¿Cuándo se materializará la separación? Si es cuanto antes, habrá que contárselo a los hijos con tiempo para que puedan despedirse. Si queda mucho porque, por ejemplo, queréis dejar pasar las vacaciones o las navidades, esperad a que pasen para contárselo.
- ¿Qué les vamos a contar? Si me preguntas, yo siempre voy a decirte que les digáis la verdad (adaptándola a la edad del niño). Pero las mentiras tienen las patas muy cortas y acabarán por enterarse de lo ocurrido. Acordad lo que les diréis, aunque implique una discusión para llegar a un punto en común.
- Cómo va a cambiar su vida: sería bueno que en la medida de lo posible anticipáramos (en especial a los más pequeños) las cosas que van a cambiar a corto plazo.
Cuando todo esto lo tengamos decidido, ha llegado el momento de prepararnos para contarlo.
¿Cómo les digo que nos separamos?
Os voy a dar algunas pautas comunes que pueden, o no, aplicar a vuestro caso. Recuerda adaptar las pautas a tu familia y, sobre todo, a tus hijos.
- Elegid bien el momento. Sería bueno que seleccionéis un momento en el que estéis todo juntos, con tiempo suficiente para que la conversación se alargue todo lo necesario. Sería bueno que no sea una fecha concreta como fiestas, cumpleaños u otras fechas señaladas en el calendario familiar.
- Estad lo dos: en los conflictos siempre hay bandos. Como padres, os toca estar en el mismo bando. Lo cual sé y entiendo que en ocasiones puede ser difícil (sobre todo cuando la decisión no es compartida). Pero aquí lo primero son ellos, vuestro hijos. Así que no podemos pedirles que se posicionen entre papá y mamá (ni entre mamá y mamá o papá y papá). Aquí todos estamos en el mismo barco.
- Aclaradles que siempre seréis sus padres: es decir, que lo que les implica a ellos siempre estaréis juntos. Porque como padres les queréis y queréis lo mejor para ellos. Dejáis de ser novios, pero nunca dejaréis de ser sus padres. Así que recordadles que todo lo que tiene que ver con ellos os implicará a los dos.
- Prometed aquello que podéis cumplir: separar pareja y padres no siempre es sencillo. A veces la relación está tan quemada que es imposible poneros de acuerdo en nada. No les prometáis que pasaréis las navidades juntos si no será así, o que jamás tendréis otra pareja cuando todos sabemos que podría no ocurrir. Prometed aquello que sepáis que sois capaces de cumplir, como el hecho de que el día de sus cumples os verán a los dos aunque sea por separado.
- Dadles un espacio para hablar o preguntar: ellos son parte de la familia y parte afectada de la separación. Así que no os olvidéis de dar un espacio para que hablen, pregunten o se enfaden. Y recordadles que siempre estaréis disponibles para cualquier duda o pregunta que les surja.
NOTA: todo lo que les contéis es importante adaptarlo a las distintas edades de los niños.
Lo que puede ocurrir al separarse con hijos.
No sois máquinas, no quiero que lo seáis.
Así que no trates de ocultar tu dolor ni tus emociones, en la medida en la que vuestros hijos vean que esto os afecta pueden sentirse libre de que les afecte a ellos también.
Cuando les contéis la noticia podéis emocionaros y llorar si así lo necesitáis. Esto puede ayudarles a ellos a entender que el dolor que sienten es normal.
Puede que estéis enfadados los dos o uno más que el otro. Es normal que se os pueda escapar algún ataque hacia vuestra ex pareja. Si recibes un ataque trata de no responderlo, sencillamente pasa a otra cosa.
Separarse con hijos implica lidiar con vuestras emociones mientras acompañáis el malestar y priorizas el bienestar de tus hijos. Lo que menos apetece en las rupturas es tener un trato de cordialidad y negociación con tu ex pareja, pero cuando hay hijos comunes por el medio vais a necesitar encontrar un punto de equilibrio para poder manejar lo relativo a ellos.

Separarse con hijos es complejo, pero posible.
Separarse con hijos sin que suponga un trauma es posible.
Si tienes dudas sobre por donde empezar o si lo que queréis contarlo es la mejor forma, recuerda que estamos disponibles para solicitar una asesoría de padres con una psicóloga de nuestro equipo.
No tenéis que saber hacerlo perfecto, solamente hacerlo suficientemente bien.
Separase con hijos es posible y hacerlo bien también, aunque no siempre es fácil.
Te deseo toda la suerte del mundo.