Cómo tomar decisiones es un dilema al que las personas se enfrentan muy habitualmente. Cada día está lleno de decisiones por tomar, algunas más pequeñas  y otras más importantes y con cierta carga emocional.  A diario te enfrentas a la necesidad de elegir entre diferentes opciones que afectan nuestro bienestar y nuestro futuro. Es por ello, que en este artículo queremos darte algunas pautas para tomar decisiones de manera efectiva.

Cómo tomar decisiones conscientes.

La capacidad de tomar decisiones conscientes y reflexivas es crucial para nuestro desarrollo personal y profesional. A menudo, nuestras decisiones definen el curso de nuestras vidas y pueden influir en nuestra felicidad y éxito. Sin embargo, no siempre es fácil elegir el camino correcto.

A la hora de tomar decisiones conscientes es importante conocerse y tener claros tus valores principales. Este puede ser un punto de partida a la hora de elegir caminos y conductas que te representen a nivel identitario.

Factores que afectan a como tomar decisiones.

  • Emociones: las emociones que sientes respecto a las opciones a las que te enfrentas son las principales causantes de que haya decisiones que cuesta más seleccionar. Aquellas situaciones con una carga emocional mayor, dificultará la toma de decisiones. Es importante ser conscientes de las emociones que predominan en una situación concreta, porque aceptarlas y comprenderlas puede ayudarte en tu elección.
  • Información y análisis: la información que tienes de la situación o de las opciones entre las cuales tienes que tomar la decisión son otra de las variables que dificultan o facilitan la toma de decisiones. Poder analizar la información de manera lo más objetiva posible (teniendo en cuenta que la objetividad 100% no existe y, en algunos casos, puede perjudicar la toma de decisiones) facilita elegir.
  • Valores y prioridades: como adelantábamos antes tener claros los valores y las prioridades de cada uno facilita el proceso de tomar decisiones. Aquellas opciones que atenten contra tus valores principales serán más fáciles de descartar que los que cumplan con tu lista de prioridades y escala de valores.

Estrategias prácticas en la toma de decisiones.

1. Definir claramente el problema: Antes de tomar una decisión, es crucial entender el problema o la situación que estamos enfrentando. Cuanto más objetiva sea la definición del problema, más fácil es de comprender el dilema al que te enfrentas. Pero también más sencillo será intentar tomar una decisión.

Es importante remarcar que un problema bien definido puede solventarse. Es decir, responde a la pregunta «¿qué puedo hacer para…?» Si la respuesta es «nada«, no has definido bien el problema.

2. Generar Alternativas: Identificar varias opciones posibles nos permite considerar diferentes perspectivas y posibilidades. El principio es la parte más creativa, no juzgues las diferentes propuestas de solución que se han propuesto. Pide ayuda para generar alternativas si lo necesitas. Comentar el problema que te atormenta no quiere decir que tengas que hacer aquello que te han propuesto los demás. Escucha y valora antes de tomar la decisión.

3. Evaluar y Comparar Opciones: Ponderar los pros y los contras de cada alternativa nos ayuda a tomar decisiones más informadas y conscientes. Es el momento de juzgar todas las alternativas que se han propuesto. Además, recuerda que las decisiones suelen tener vuelta atrás así que si tu primera opción no funciona, hay otras opciones a poner en marcha gracias a la creación de alternativas.

4. Tomar Acción: Una vez que hemos evaluado nuestras opciones, es el momento de tomar una decisión y actuar en consecuencia. A veces, posponer la toma de decisiones puede llevar a oportunidades perdidas o a mayores niveles de estrés.

La toma de decisiones en el día a día.

Desde decidir qué carrera estudiar hasta elegir con quién compartir nuestro tiempo, la toma de decisiones nos acompaña en cada etapa de nuestras vidas. Aprender a tomar decisiones de manera efectiva y consciente nos ayuda a sentirnos más seguros y satisfechos con nuestras elecciones.

Recuerda que son pocas las decisiones a las que nos enfrentamos que no puedan corregirse o cambiarse a lo largo del tiempo. Casi todas las decisiones a las que te vas a enfrentar y te enfrentas en el día a día son modificables. Tener esto en cuenta puede ayudar a regular las emociones que te suscita la toma de decisiones importantes. 

También es importante tener en cuenta que tomar decisiones es una práctica que se entrena. Es decir, que a medida que nos entrenamos en tomar decisiones (desde las más pequeñas a las más grandes), vamos ganando experiencia. Así que si tienes niños o adolescentes a tu cargo, entrénales en tomar decisiones correspondientes y asequibles a su nivel de desarrollo.

Aún así, tomar decisiones puede suponer una motivo de ansiedad y malestar importante en la vida de algunas personas. En tal caso, hay profesionales de la psicología que podemos ayudarte a entender los motivos por los que esto de ocurre y a hacer frente a este reto que la vida te ha puesto delante. ¡No dejes de pedir ayuda!