Con la llegada del nuevo año, muchos de nosotros nos sumergimos en la reflexión y la formulación de propósitos. Este artículo, desde la perspectiva de la psicología, explora estrategias para establecer propósitos de año nuevo de manera saludable.
¿De qué sirve proponerse un montón de propósitos de año nuevo que van a quedar en el olvido en la primera semana de año? Te propongo que busques la manera de hacerlo posible, de cambiar eso que tanto se te resiste año tras año.
Crea propósitos de año nuevo reflexionados.
La perspectiva de psicología positiva dice que el establecimiento de propósitos en tu vida puede tener un efecto sobre tu bienestar. Orientar tus acciones hacia objetivos con los que te has comprometido aumenta el sentido y el porqué de las cosas.
Evidentemente, esto no puede convertirse en plantearse cualquier objetivo. Si realmente quieres lograr cumplir los propósitos que te planteas, tendrán que ser objetivos con los que realmente te sientas en consecuencia. Es decir, elige bien aquello con lo que vas a comprometerte y no lo hagas solo porque consideres que es lo que «deberías hacer». Elige lo que quieres hacer.

Establece propósitos alcanzables.
Una vez elegidos, es importante que sean realistas. Es importante ir generando sensación de logro a corto plazo para poder mantener la motivación a medio y largo plazo.
Desarrolla un plan de acción para tus propósitos de año nuevo.
No dejes que un objetivo sea un título en una lista. Establece los pasos a dar. Por ejemplo, si lo que quieres es empezar a ir al gimnasio tendrás que establecer un objetivo final que sea medible. «Ir al gimnasio 4 días a la semana». Evidentemente, no puedes pasar de cero a cien. Por tanto tendrás que hacer un primer paso a dar: «ir al gimnasio al menos un día de la semana durante el mes de enero».
Es posible que te resulte un objetivo insuficiente. En tal caso, vas por buen camino. Si tu propósito de año nuevo no tiene urgencia por exigencias externas, piensa que tienes doce meses para lograrlo. No tienes que cumplirlo en la primera semana.
Además, los propósitos que cumples de poco en poco es más probable que generen bienestar y se mantengan con el tiempo.

Emprende un viejo saludable en año nuevo.
Al establecer propósitos de año nuevo desde una perspectiva psicológica, no solo iniciamos un viaje hacia el crecimiento personal, sino que también cuidamos de nuestra salud mental. Reflexiona, establece propósitos realistas, alinea tus metas con valores personales y celebra cada paso hacia adelante. Que este nuevo año sea una oportunidad para cultivar bienestar mental mientras avanzamos hacia una versión más plena de nosotros mismos. ¡Feliz viaje hacia el 2024!