“Estoy mal en mi trabajo, hay cosas que no me gustan como la actitud de algún compañero o el nivel de responsabilidad que tengo, o más bien que no tengo. El problema es que no sé cómo hablar con mi jefe sin miedo.”
Las relaciones laborales, en especial con superiores, son un campo delicado que puede generar mucho malestar en tu día a día. Desde Serene Psicología queremos ofrecerte la posibilidad de aprender cómo hablar con tu jefe sin miedo.
Las relaciones de poder.
Las relaciones laborales tienen una característica principal: la desigualdad de poder. Es decir, no existen relaciones horizontales. Sino que, a excepción de tus compañeros de puesto, habrá una desigualdad jerárquica con el resto de personas que forman parte del ambiente de trabajo en el que te mueves.
Es importante tener esto en cuenta para entender las emociones que te pueden suscitar algunas conversaciones con ciertas personas. Por ejemplo, no será lo mismo tener que hablar con tu compañero de puesto con quien compartes responsabilidades y la relación puede ser más horizontal, que hablar con tu jefe o hablar con alguien que está por debajo de ti en la jerarquía.
Cómo lograr cambios en el trabajo.
Pasas en el trabajo gran parte de tu tiempo. 40h a la semana es mucho tiempo para estar en un sitio en el que no acabas de encontrarte cómodo. Es cierto que hay cosas que no van a depender de ti y no podrás cambiar, pero hay otras que puedes intentar pedir.
Lo primero que vas a tener que hacer es plantearte si lo que te está afectando es modificable. No dejes que hable tu miedo, párate y sé todo lo sincero que puedas ser contigo mismo. La primera respuesta, dirigida por el miedo, será que no hay nada que hacer. Pero si te paras a reflexionarlo, puede que te des cuenta que pedir una subida de sueldo es posible, aunque la respuesta sea negativa.
Es cierto que hay cosas que no son modificables como el hecho de que te aburran las tareas que se te han asignado. Las mismas tareas no van a divertirte, pero quizá comentarlo con un superior te ayude a poder buscar soluciones de manera conjunta.
A veces la mejor forma de hacer un cambio es pidiéndolo.

Cómo hablar con tu jefe sin miedo.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que el miedo es una emoción válida y comprensible en momentos así. Por tanto, el mejor paso que puedes hacer antes de iniciar es entender y dar por bueno el miedo y la ansiedad que te produce pedir un cambio. Existen formas para sentir menos miedo a la hora de pedir un cambio:
- Habla con alguien de confianza: sería bueno que valorarses si en el escalón superior de la jerarquía hay alguna persona que te suscite más confianza. Puede ser un jefe de otro área a quien pedirle consejo para hacer esta solicitud o tu jefe directo, con quien puedes sentir que tienes buena relación.
- Elige un buen momento: no va a servirte hacerlo de cualquier forma ni en cualquier momento. Es bueno que trates de buscar un espacio en el que la persona a quien vas a hacerle la petición esté disponible para ti. Puede ayudarte pedirle una reunión, de manera que te obligues a hacerlo y no busques excusas para evitarlo.
Otra estrategia es elegir un momento en el que tu jefe esté tranquilo, no acercarte a hablar en el momento en el que acaba de llegar corriendo al trabajo después de un atasco y llega tarde a una reunión importante, pon en marcha tu actitud empática.
- Prepara el discurso inicial, es decir, busca una manera asertiva de hacer la petición en cuestión. Habla con determinación sin hacer uso de palabras como creo o pienso. Habla de tus logros como si estuvieras seguro de los mismos, aunque no te sientas así del todo. Usa palabras como considero o me gustaría.
- Ajusta tu postura corporal. Estírate y abre un poco el pecho. Cómo te presentas ante el otro tiene efecto en el otro, pero también en ti. Así que coloca tu cuerpo, respira hondo y ¡ve a por todas!
Hablar con tu jefe no siempre va a ser efectivo. Cómo es tu jefe y cómo reacciona ante las peticiones es algo que no depende de ti. Recuerda que igual que tienes derecho a pedir, el otro tiene derecho a decir que no. Lo importante no es lograr lo que has ido a pedir, sino haber roto la barrera de poder hablar con tu jefe a pesar del miedo.
Si quieres saber más respecto a habilidades de comunicación, no dudes en contactarnos.
