El apego ansioso en la pareja puede ser un tema complicado de gestionar.

Sobre todo cuando la persona a la que le afecta es a ti. Que sientes que te vuelves loca cada vez que empiezas a conocer a alguien.

Te voy a hablar a ti, que tienes un apego ansioso en pareja. Pero te invito a que lo leas si es tu pareja quien lo tiene.

Puede que leyendo lo que le cuento a alguien con apego ansioso entiendas un poco más de lo que le ocurre a la persona con la que estás.

Apego ansioso en pareja.

Empecemos por saber qué es el apego ansioso.

Pero no vamos a hablar de la definición que puedes leer en mil sitios. Vamos a intentar llevarlo a la práctica, a la realidad de lo que sientes y vives cada vez que te emparejas.

El apego ansioso en pareja se reconoce porque sientes mucha angustia y ansiedad ante señales que para otras personas son insignificantes. Es como una alarma de abandono que se enciende cuando las cosas no son perfectas o no tienes toda la información.

Por ejemplo, tu pareja deja de contestar al móvil durante unas horas y en tu cabeza ya va a dejarte, empiezas a sentir mucho agobio y a pensar en todas las cosas que puedes haber hecho mal para que tu pareja se haya enfadado y no quiera hablarte.

Cuando vuelve a contestarte, tu sistema se tranquiliza y te das cuenta de que todos esos pensamientos irracionales te han hecho pasar una de las peores tardes de tu vida.

El problema no surge cuando esto te ocurre una vez o al inicio de una relación, sino cuando es algo que te ocurre de manera sistemática. Sientes que no puedes controlar tu cabeza y que a veces gana la partida.

No toda la ansiedad en pareja es apego ansioso.

Esto es muy importante. Me encuentro en consulta muchas personas que vienen preocupadas porque su apego es ansioso, pero nunca antes lo había sido.

El apego ansioso en pareja se trata de una tendencia habitual a sobrerreaccionar a la separación o a la ausencia de información de la pareja.

Todas las personas sentimos inseguridad al inicio de las relaciones, sobre todo si estamos relacionándonos con personas que tardan mucho en contestar a los mensajes, que no dejan claro si quieren quedar o no o que te dejan esperando hasta el último momento para concertar una cita.

Es importante diferenciar entre actos y formas de relacionarse que generan inseguridad o que sencillamente no te gustan y la tendencia que puedes tener a sentir ansiedad e inseguridad en relaciones donde claramente la otra persona quiere estar contigo.

El apego ansioso no puede servir para invalidar o minimizar aquello que no te gusta de la persona con la que estás quedando o de tu pareja. Porque no todo lo que te molesta o te genera ansiedad tiene que ver contigo, a veces las personas tienen actitudes o actos que no generan seguridad, otras veces esas emociones son la clave para entender si esa forma de relacionarse va o no contigo.

Nunca antes me había pasado.

El apego es cambiante.

A veces has pasado por relaciones que te han dañado y han roto tu capacidad de confiar. Hay heridas que pesan mucho más tiempo del que te gustaría.

Desde entonces la separación con una posible pareja te alarma, te asusta e incluso te enfada. Cuando no recibes información tu cerebro imagina escenarios en los que tu pareja está haciendo cosas que te traicionan y te dañan.

El mayor de tus miedos es que te traicionen o te dejen de querer. Puede que tengas miedo a que tu pareja se haya enfadado y no te hayas dado cuenta, y ahora utiliza el silencio para castigarte. Porque todas esas cosas las viviste un día y han dejado huella en ti.

Es importante validarse y entender que todas esas emociones, sensaciones y pensamientos pueden no ser reales. Que ya no estás en donde un día te hicieron daño, pero que tu cuerpo todavía no lo ha entendido.

Entonces, ¿qué hago cuando eso me pasa?

Cómo sanar el apego ansioso en la pareja no es sencillo. No puedes hacerlo de un día para otro.

Es importante reconocer en qué momento de la relación te encuentras.

Si estás al inicio y la ausencia de información te hace sentir miedo al rechazo o inseguridad por si esa persona no te elige, es el momento de aprender a practicar la paciencia.

Empieza valorando si los actos de la otra persona despiertan tus alarmas por tu pasado o tu historia, o son formas de actuar que no te gustan y cuentas con que algún día cambiarán. En caso de que no te gusten, quizá la persona que tenga que tomar la decisión de alejarse seas tú.

A veces te empeñas tanto en controlar tu ansiedad y no sentirte vulnerable que te olvidas de valorar si esa persona que estás conociendo te gusta. Porque antes de nada, te tienes que encargar de gustar tú. Pero así no funciona el asunto.

Si, en tu caso, estás en una relación sana y estable, pero te enfada que salga con sus amigos, que no responda al teléfono inmediatamente o cualquier otra señal de incertidumbre. Toca valorar si puede estar activando heridas del pasado.

En caso de que sientas que esos gestos te conectan con tu pasado, puedes compartirlo con tu pareja. Pero no es obligación de esa persona no hacerlos para que nunca te sientas mal. También es obligación tuya aprender a sostener el malestar y no castigar al otro por no estar 24/7 pendiente de darte información.

Para sanar un apego ansioso en pareja es posible que necesites aprender a tolerar la incertidumbre y el malestar que algunas conductas sanas te generan.

Pide ayuda si la necesitas.

Como siempre, te recuerdo que la ansiedad relacional puede sanarse.

No es un proceso fácil ni breve. Pero aprender a identificar de dónde viene y cómo actuar en el presente puede ser muy beneficioso para tu sistema nervioso y para tu vida.

Pide ayuda a una psicóloga si piensas que podría ayudarte. Aquí puedes preguntar si en nuestro equipo hay alguien idóneo para ti.

A veces pedir ayuda puede ser la clave del éxito.