«Me quiero ir de casa, no aguanto más» se repite una y otra vez en tu cabeza.

Es posible que no sepas ni el motivo por el que este pensamiento se repite una y otra vez en tu cabeza. O puede que si lo sepas, pero que no puedas irte.

Hablemos de este sufrimiento, poco validado y que parece fácil de solucionar a ojos de los demás. Pero que resulta no serlo tanto.

Me quiero ir de casa, no aguanto más.

Entiendo tu sufrimiento. Sobre todo cuando esas ganas de irse se acompañan por la imposibilidad de hacerlo.

Primero de todo necesito que entiendas los motivos que te llevan a sentir esto.

¿Qué te hace querer irte de casa? ¿Qué es lo que no aguantas?

Puede que sea la relación con alguien de tu familia o de las personas que las que vives, puede que el momento vital de irte de casa haya llegado pero no puedas materializarlo. Sea cual sea tu motivo, párate a pensar en ello de verdad.

Observa si lo primero que te viene a la cabeza es lo que realmente está ocurriendo o quizá hay otros motivos.

Prueba a escribir contestando a la pregunta: ¿Por qué me quiero ir de casa y no aguanto más? 

Para encontrar alternativas o posibles soluciones, necesitas entender el motivo que genera este conflicto interno de querer irte.

Valida esa emoción que te genera vivir en donde vives ahora.

Es frustrante querer algo diferente y no poder conseguirlo, sea por el motivo que sea.

El lugar en el que vives importa. Sobre todo si es un ambiente hostil y lleno de conflicto.

Haz un plan de acción, siempre que sea posible, puede que no sea a corto plazo. Es más, seguramente si te quieres ir de casa y no aguantas más te cueste mucho ver la salida.

Cuando una persona está muy frustrada y obcecada en algo concreto, cuesta ver alternativas para alcanzar lo que se quiere.

¿Qué pasos puedes empezar a dar hoy para alcanzar tu objetivo? Párate a pensarlo con detenimiento, elabora un plan y empieza a cumplirlo.

El motivo es el conflicto.

Cuando en tu cabeza solo aparece «me quiero ir de casa, no aguanto más» derivado de conflictos con otra persona con al que vives, ha llegado el momento de analizar esa relación.

¿Qué es lo que te está costando más?

¿Hay algo que dependa de ti para reducir el conflicto?

Vivir en permanente conflicto no es agradable. Genera mucha apatía e indefensión, sobre todo cuando sientes que hagas lo que hagas hay conflicto.

Si crees que hay algo que puedes hacer para reducir el conflicto, hazlo. Si crees que el conflicto no depende de ti, te ofrezco algunas alternativas.

Acepta los enfados del otro y déjalos estar. No siempre hay que solucionar todo aquello que molesta a otra persona.

Habla con esa persona para verbalizar como te sientes y ver si podéis llegar a una solución conjunta que reduzca el conflicto permanente.

Sí, ya sé que hay personas con las que no se puede hablar. Pero intentarlo es un paso.

Si no funciona, será el momento de asumir el enfado y dejarlo estar.

Comprometerte con un plan, ayuda.

Crea tu plan.

¿Qué cosas sí están en tu mano? ¿Cuál es la manera más inteligente de cuidarte?

Puede que no sea una opción irte de casa. Pero puedes hacer un plan de autocuidado mientras sigues ahí.

Ese plan es distinto para las diferentes personas. Pero puede incluir algunas cosas generales como hablar con alguien de mucha confianza que te ayude a descargarte emocionalmente.

Se trata de buscar una persona refugio, bien porque pueda ayudarte a tomar aire fuera de casa o bien porque te escuche y te comprenda.

Puedes planificar momentos diarios fuera de casa, haciendo ejercicio al aire libre para bajar la ansiedad o simplemente paseando. Actividades que no requieren siempre gasto, pero pueden ayudarte a tomar aire.

Pide ayuda profesional si lo necesitas. Cuando las emociones lo invaden todo, sientes que no te permiten avanzar o incluso que te afectan a otras áreas de tu vida es el momento de empezar una terapia psicológica.

En Serene podemos valorar si somos las profesionales para ti, solicita información aquí.

Vivir en un lugar en el que no estás cómodo, que te genera ansiedad o incluso que te deprime puede ser duro y complicado. Prioriza tu autocuidado mientras esta situación no pueda cambiarse.

Recuerda que todo pasa, solo necesitas ir dando pasos que te acerquen a tu objetivo final.