¿Cómo ayudar a un adolescente con problemas emocionales?
Si tienes a tu cargo adolescentes y alguno de ellos está pasando por problemas emocionales estoy segura de que te sientes perdido sobre cómo ayudarle.
La adolescencia es un periodo de cambio, de emociones intensas y puede conllevar momentos de mucha inestabilidad. Es normal que como adulto responsable de un adolescente (o varios) te preocupe especialmente su salud mental.
Cómo saber si un adolescente tiene problemas emocionales.
Empecemos por el principio. Por supuesto que todos los adolescentes tienen problemas emocionales visibles.
Al fin y al cabo, la adolescencia implica encontrarse con emociones con las que no tienen ni idea de qué hacer. Así que, como adultos, nos toca aprender a diferenciar cuando forma parte del desarrollo normal y cuando puede ser un problema.
La clave no está en aprender a medir la gravedad según tu criterio, sino según el suyo.
Puede que un adolescente tenga problemas emocionales derivados de sus exámenes y otros no, o de una ruptura de pareja o de amistad y otro haga el duelo de manera adaptativa.
No podemos fijarnos en el acontecimiento que ha hecho que el adolescente se desborde, sino en el grado de desbordamiento emocional que está viviendo.
Si ha pasado algo que te hacer ver a un adolescente más apagado o callado, igual toca hablar sobre qué está ocurriendo. Lo mismo si desde hace un tiempo está muy irascible o incluso saltándose normas importantes, cuando nunca antes lo había hecho.
Recuerda que la adolescencia es una etapa en la que los amigos son especialmente importante, así que si crees que el adolescentes con posibles problemas emocionales está aislado es el momento de pararse a observar.
Por supuesto, esencial que no pasemos por alto verbalizaciones acerca de su propia vida (habladas o escritas) o sobre un deseo de hacerse daño.
Aunque parezcan una manera de hablar, hay que tomárselas en serio porque los adolescentes puede encubrir sus peticiones de ayuda con el humor o la minimización.
Estrategias prácticas para ayudar a un adolescente con problemas emocionales.
No tengo las claves para ayudar al 100% de los adolescentes. Es importante que si quieres ayudar a un adolescente con problemas emocionales tengas en cuenta que a veces se necesita pedir ayuda externa a un psicólogo profesional.
Si crees que ha llegado el momento de pedir ayuda psicológica, te podemos asesorar aquí.
Aún sí, hay cosas que como adulto que pasa tiempo con adolescentes sí puedes empezar hacer.

1. Pasa tiempo hablando.
Hablar es de las cosas que más les gustan a los adolescentes. Puede que si no hay costumbre, no quieran hacerlo al principio.
Con el tiempo, verás como que haya espacios de hablar (que no de interrogar) va teniendo su recompensa.
Cuidado con los interrogatorios, esto no va de hacer un barrido de preguntas sobre cada uno de los aspectos de su vida. Porque tienen derecho a la intimidad y que haya cosas que no les apetece contar. Sin hablar, por supuesto, del hecho de que nadie se siente cómodo cuando le están interrogando.
Puedes hablar sobre cosas menos importantes como noticias que hayas leído, intereses del adolescente o incluso sobre ti. Escuchar y preguntar qué piensan, qué harían o qué te recomiendan puede ser una manera de conocerles y ver la persona en la que se están convirtiendo.
También es esencial que tengas en cuenta que a veces los adolescentes hablan cuando menos te lo esperas (o cuando peor te viene). Si tienes un adolescente cerca que no habla de lo que le pasa, que es reservado y le cuesta contar nada acerca de su vida. No interrumpas cuando empiece a dar una opinión o contar algo importante (aunque sea el peor momento para ti).
Hablar no es magia ni tiene un efecto inmediato. Pero si damos espacio y buscamos puntos de conexión con ellos, acabarás por encontrar alguna vía de entrada.
¡Cuidado con hablar siempre de notas y temas académicos!
2. Traduce sus enfados.
Los enfados habituales y persistentes son síntoma de problemas emocionales.
Durante los enfados pueden decir cosas hirientes y que no es lo que realmente piensan. Pero otras veces, dicen cosas que realmente piensan y nos dan una pista de lo que les está pasando. Por ejemplo: «es que nadie me escucha», «no me queréis», «no le importo a nadie», etc.
Luego puede que las nieguen, pero tener conversaciones serias y preocupadas al respecto de estas verbalizaciones puede ayudar a entender dónde está el conflicto y qué necesitan en primer lugar para empezar a solucionar sus problemas emocionales.
3. Valida sus emociones.
Las emociones no se eligen, así que solo queda comprenderlas y no juzgarlas.
Esto no quiere decir que todo valga, veremos más adelante que también se pueden poner límites.
Lo que quiero decirte es que no juzgues si lo que les pasa es importante o no, si es importante para ellos lo es para todos. Sus emociones son las que son y no vamos a solucionarlas, sino acompañarlas.
Toca sostener, no dejarte llevar y no agobiarte al ver a un adolescente pasarlo mal. Es complicado, lo sé, pero no puede ser que tú sufras más por los problemas de un adolescente que ellos mismos.
4. Pon límites cuando sea necesario.
Las emociones son válidas, las acciones no.
Recuerda que por muy mal que lo esté pasando un adolescente, sus problemas emocionales no justifican sus conductas. Así que, a veces, toca poner límites.
Por ejemplo, límites a las salidas si son en horarios poco apropiados para su edad o se dedica a beber y hacer cosas que le ponen en peligro.
Límites a faltar a sus responsabilidad como ir a clase y presentarse a los exámenes.
Toca ponerse serios cuando sus conductas son dañinas para ellos mismos o para otras personas. A veces pueden dedicarse a hablar mal a otros o faltar el respeto a iguales y adultos.
Podemos poner límites a las conductas, sin poner límites a las emociones. En la vida no vale todo.
5. Cuidado con el tiempo del móvil.
Cuando un adolescente lo está pasando mal, tiende a buscar herramientas que le ayuden a desconectar.
Los adolescentes tienen un abuso de redes sociales y pantallas, pero este se incrementa cuando están teniendo problemas emocionales.
Así que vigila el uso que hacen del móvil y otros dispositivos, sobre todo por las noches.

Pedir ayuda para un adolescente con problemas emocionales.
Si no eres el padre de un adolescente, pero quieres ayudarle, tienes que hablar con los tutores legales. Ellos son los únicos que pueden solicitar ayuda médica o psicológica para un menor.
Si eres uno de sus tutores legales, recuerda que ser padre o madre no te da conocimiento profesional para ayudar a tu hijo en todo lo que le está pasando. Puedes solicitar ayuda psicológica para ayudarle.
En Serene Psicología tenemos psicólogas de adolescentes que pueden ayudaros presencial u online. Solicita una llamada para que valoremos si somos las profesionales indicadas para ayudarte.