«Baja reserva ovárica»
Tres palabras que pensaste que nunca escucharías. Tres palabras que lo cambian todo.
Puede que nadie te haya hablado de ello antes, o que lo hayas escuchado ya. Jamás pensaste que sería tu caso.
Te puede pasar siendo algo mayor, pero también siendo joven.
El caso es que quien escucha este diagnóstico, necesita pasar un duelo.
Baja reserva ovárica: emociones en el proceso.
No sé cuál es tu realidad. Si estás buscando un embarazo o simplemente querías saber el valor de tu antimulleriana.
Sea cual sea, vamos a hablar de las emociones derivadas de la baja reserva ovárica.
Como he dicho antes, es un proceso de duelo.
Es implica que al principio pasarás por un momento de negación, de no acabar de creértelo. Seguramente no quieras tomar medidas al respecto.
También es cierto que una baja reserva ovárica no siempre implica que el embarazo no pueda suceder de manera natural. Hay casos en los que han logrado alcanzar un embarazo sin medicalización de por medio con bajos niveles de hormona antimulleriana. Al fin y al cabo, solo necesita un óvulo.
Si estás dudando si pedir el valor de tu hormona, pregúntate por qué hacerlo. Si es por mero conocimiento, valora el efecto que esto podría tener en ti y si estarías dispuesta a hacer algo al respecto, como preservar óvulos.
Una vez has pasado ese momento incial de shock en el que no acabas de creerte lo que te han dicho, vas a sentir una rabia inmensa.
Quizá te enfades con tu pareja que no se animó a tener hijos antes, aunque tú llevabas tiempo queriendo.
Puede que te enfades contigo misma, que tardaste mucho en tomar la decisión o no miraste cómo iba tu reserva ovárica mientras eras joven.
Es una ira normal, aunque puede ser muy dañina. Ten cuidado con las cosas que dices durante el enfado y con las cosas que te dices.
Esta realidad no es culpa de nadie. Tomaste las decisiones con lo que sabías en cada momento. Y lo que no sabes a día de hoy, no lo sabías antes.
Después del enfado, viene la tristeza. Te adelanto que es un momento muy incómodo.
Vas a tener ganas de meterte en la cama, de no hablar con nadie y de no querer volver a salir nunca más en la vida. Te pueden dar ganas de abandonar el proyecto de la maternidad.
Date tiempo, el proceso acaba en la aceptación de la realidad que te toca vivir. Pero mientras llegar a este puerto, las emociones como la culpa, ansiedad, enfado, incomprensión o tristeza son de lo más normal.
Y ahora, ¿qué?
Ahora toca tomar decisiones.
La baja reserva ovárica no nos avisa de la calidad de los óvulos, sino de la cantidad.
Así que te propongo varios escenarios:
- Pareja menor de 35 años que lleva un año o más intentando buscar un embarazo: hay que dar un paso hacia los profesionales en fertilidad que pueden ayudarte. Toca hacerse estudios los dos. Aunque tú ya sepas que tu reserva ovárica es baja, hay que descartar otros problemas.
- Pareja mayor de 35 años que lleva 6 meses o más intentado buscar un embarazo: toca pasar a los profesionales médicos que evalúen vuestro caso.
- Mujer con baja reserva ovárica que quiere ser madre en el futuro: quizá es un buen momento para preservar los óvulos que tienes. Podrás usarlos o no en un futuro, pero sabemos que todos los meses perdemos uno. En estos casos es bueno pecar de precavida. Podemos asesorarte el mejor lugar para hacerlo si nos escribes aquí.

Y a nivel psicológico, ¿cómo se enfrenta la baja reserva ovárica?
Como venía diciendo antes, es un proceso. Y requiere tiempo e ir dando pasos hacia la aceptación.
Lo primero que vas a necesitar es un momento para asimilar la información.
Seguro que vienes de estar leyendo millones de blogs y especialistas que hablan de la baja reserva ovárica. Y si no lo has hecho, verás cuando lo hagas que hay esperanza.
Muchas mujeres con baja reserva ovárica han logrado un embarazo natural y, otras, han necesitado ayuda médica para alcanzar su objetivo.
Sea cual sea tu caso, déjame recordarte que los procesos de fertilidad no dejan de ser decisiones tomadas desde el amor y el deseo de tener un hijo.
Soy consciente de que dar este paso es complicado, cuesta mucho. Es una inversión económica grande, además del ajuste de expectativas que implica.
La concepción de ese hijo que no es como soñaste, ni en el tiempo que pensabas ni de la forma que querías. Así que también hay que decir adiós a todo lo que es implica para ti y para tu pareja.
Comparte lo que piensas. La baja reserva ovárica es un diagnóstico que puede generar vergüenza.
Nadie te dijo que quedarse embarazada fuese tan complicado, todo lo contrario. Te han educado desde niña para que no te veas envuelta en embarazos no deseados, para que tengas cuidado. Como si con tener relaciones fuese así te fácil.
Así que ahí estás tú, que llevas tiempo pensando que si lo intentabas lo conseguirías. Pero el médico va y te dice que tienes una baja reserva ovárica. Y tú, te avergüenzas de ello y no sabes a quién contárselo.
Piensa en esa amiga que siempre escucha a todos y sabe acompañar en los malos momentos. Esa amiga que no te juzga cuando le cuentas algo y habla de esto también.
Seguramente pueda acompañarte en este proceso también. No se trata de que nadie solucione nada, solamente que pueda escucharte y tener un hombro donde llorar.
Habla con tu pareja, si la tienes. Porque para tu pareja también es un gran alivio poder hablar de ello, saber cómo estás. Pero sobre todo a ti puede ayudarte a reducir tu culpa conocer cómo lo ve tu pareja.

Solicita ayuda profesional si lo necesitas.
Si sientes que la baja reserva ovárica o cualquier otro problema de fertilidad te genera un problema en tu vida. Es el momento de pedir ayuda.
En Serene Psicología tenemos psicólogas perinatales que pueden acompañarte en tu duelo. Pídenos información aquí, y valoramos juntas si desde aquí podemos ayudarte.