Me siento perdida y ya no sé qué puedo hacer para encontrarme.

A veces la vida da vueltas de campana.

Puede ser que te encuentres en un momento de mucho estrés, ansiedad, dolor… Que ya no sepas como coger el «toro por los cuernos» o como hacerte cargo de tanto malestar.

Te han pasado tantas cosas por encima que te sientes perdida, que ya no sabes quién eres, lo que quieres o qué hacer para mejorar.

¿Por qué me siento perdida?

Pueden ser muchas las razones que te han traído hasta aquí. El hecho de sentirte perdida no se debe solo a un factor.

Tratas de ser objetiva y te repites en bucle esa famosa frase de «podría ser peor»o incluso «yo no tengo motivos para estar mal».

Pero no es verdad, porque tener trabajo, familia y un techo para dormir no implica que tengas que sentirte completa. Tienes una base sólida y los mínimos cubiertos, pero las emociones responden a algo más que si tengo o no para comer mañana.

Evidentemente, puede que tengas una situación privilegiada. ¿Qué te lleva entonces a sentirte perdida?

Sentirse perdida no tiene que ver con una situación grave, sino con la falta de conexión contigo.

La vida sigue su curso y tú vas creciendo y cambiando con ella. Y ahora, has llegado a este punto sin saber claramente quién eres o si te gusta la persona en la que te estás convirtiendo.

Tu cuerpo está pidiendo un parón a gritos, una pausa para reflexionar.

En Serene Psicología sabemos que esa sensación de sentirte perdida no es nada agradable y quieres que desaparezca. Pero primero hay que saber de dónde viene.

Puede que hayas estado siempre haciendo aquello que «debías» o que hayas necesitado aprobación externa para tomar decisiones. Puede que tu vida esté cambiando y ahora necesites poner en marcha otras estrategias, o que ya no disfrutes de lo que antes sí disfrutabas.

Esta sensación suele ocurrir en los momentos de transición. Después de situaciones que pueden considerarse como vitalmente estresantes, el cuerpo y la mente tienen que adaptarse a su nueva realidad. Estos procesos pueden despertar el pensamiento de «Me siento perdida»

¿Qué hago cuando me siento perdida?

Escucha tu cuerpo.

El cuerpo es la mejor de las alarmas que puedes atender. Es el primero en avisar que algo no está funcionando.

Puede hacerlo con mucho cansancio, apatía o quizá en forma de pensamientos rumiativos o somatizaciones.

Es habitual que cuando te sientes perdida aparezca una sensación de no encajar en ninguna parte. No quiere decir que sea cierto, pero puede ser una de las primeras señales para reconocer el hecho de que no te sientes bien contigo misma.

Todos estos síntomas son la manera en la que el cuerpo te avisa de que algo no está funcionando bien. Tu cuerpo está pidiendo conexión.

Te ha llegado una invitación interior.

Sentirte perdida no es un error, ni un mensaje que te llega para decirte que estás sola. Sentirse perdida es una invitación para reflexionar.

Ha llegado el momento de empezar a tomar decisiones que te acerquen a quien realmente eres o a la persona en la que te quieres convertir.

Quizá tu entorno es demasiado superficial y tú tienes otras inquietudes, pero no sabes que puedes cambiar el entorno sin abandonar a los amigos de siempre.

Puede que te hayas dado cuenta de que estás en ambientes o hacer actividades que no son las que deseas, también puede que te esté faltando tiempo para ti.

Sentir malestar no es el final, es la invitación de nuestro interior para que hagamos cambios. Está en tus manos empezar a cambiar aquello que no te encaja, aunque siempre te hubiera encajado hasta ahora.

Deja de presionarte.

Te pediré que dejes de castigarte y criticarte por no poder encontrarte facilmente. Así no vas a conseguir nada más que frustración y perderte más todavía.

Todo empieza por la validación, aspecto esencial para poder empezar a entenderte y a encontrarte. Nadie consigue nada escuchando barbaridades de sí misma.

Si no le dirías las cosas de esa manera a una amiga, no lo hagas contigo. Empieza a tratarte con el cariño, la empatía y la comprensión que te mereces para poder buscar aquello que necesitas con calma y tranquilidad.

Bastante complicado es encontrarse mal y no entender qué está ocurriendo como para hacerlo encima con críticas, malas formas y presión interna.

Comprende lo que necesitas.

Voler a ti no es malo. Es entender que cambias y que la vida va pidiendo cosas diferentes a medida que va pasando el tiempo.

No vas a ser siempre la misma. No estás rota, simplemente estás evolucionando.

Hay algo dentor de ti que necesita reordenarse, atención y comprensión. Así que empieza por pararte y escuchar lo que necesitas.

El primer paso es analizar y comprender aquello que necesitas cambiar.

Volver a ti implica darte permiso para no tener todas las respuestas. Así que no te juzgues por ello, date tiempo para reordenar tu interior.

Pide ayuda profesional si lo necesitas.

Si te sientes perdida y no sabes por dónde empezar a mirar, recuerda que en Serene Psicología empezamos el proceso evaluando tu situación particular.

Te acompañamos en le proceso de entender y descubrir lo que necesitas para volver a sentirte tú misma.

Solicita tu llamada informativa aquí para ver si somos las personas indicadas para ayudarte.