Los hijos en la adolescencia son una oportunidad para todos los padres. Entiendo que son complicados, que pasan por épocas más llevaderas que otras. También entiendo que no les puedes dejar hacer todo lo que se les ocurre, porque muchas veces es peligroso para ellos. Pero no podemos olvidar que la adolescencia es la época en la que empiezan a individualizarse.
¿Qué implica tener hijos en la adolescencia?
La adolescencia es una etapa evolutiva por la que pasamos todas las personas. Es una fase esencial para convertirse en adulto, así que pasar por esta etapa es imprescindible en el desarrollo del ser humano.
Cuando los hijos son adolescentes sufren una serie de cambios físicos evidentes, pero también cerebrales no tan visibles. Su cerebro pasa por una poda neuronal, que se manifiesta en conductas de pasotismo, bajo estado de ánimo e irascibilidad. Estos momentos son especialmente delicados para lo que constituye la relación con ellos como padres.
Desde Serene Psicología nos encanta ver como vuestros hijos crecen y se convierten en adolescencia. Nos resulta especialmente importante conocer sus procesamientos, cerebros, gustos, intereses y formas de ver la vida. Nos encanta esta fase y nos encantaría trasmitiros nuestra pasión por la adolescencia para que vosotros también la miréis con buenos ojos.

La importancia de los padres.
Los hijos en la adolescencia parece no necesitar más a sus padres. Pero esto no es cierto. Os necesitan tanto como antes, solo que de una manera distinta.
Como hemos dicho, van a buscar su independencia y su identidad. Esto quiere decir, que necesitaréis soltar un poco. Entender que cosas pequeñas para ti pueden ser un mundo en su vida. Porque los amigos están ganando mucha importancia y, con ello, la necesidad de sentirse aceptado.
Esto no quiere decir que haya que permitirles todo, los límites siguen siendo importantísimos. Lo único que significa es que esos límites habrá que valorarlos y ver qué cosas realmente son para protegerles de los peligros o son una forma de no enfrentaros a vuestros miedos como adulto. Es importante aprender a soltar. Porque en su camino hacia la vida adulta van a ser independientes y formar su propio camino, es importante saber que los hijos nacen absolutamente dependientes y van ganando independencia a lo largo del desarrollo. No dejes que el duelo que vas a vivir a medida que sean más independientes perjudique la relación con tus hijos.
Los hijos adolescentes os necesitan. Y, por este motivo, os pido que no dejéis de hablar con ellos. Aunque parece que no os están escuchando, todo cala. ¿Cuántas cosas has heredado o imitado tú de tus padres sin darte cuenta de que estaban ahí? De la misma forma, te pido que ajustes las expectativas. Hay cosas en las que va a elegir no parecerse a sus padres y también está bien.
La influencia en su autoestima.
Hace poco una paciente adulta me decía «Marta, creo que no le caigo bien a mi madre«.
A mí me parece una de las sensaciones más duras que un hijo puede trasmitir en su terapia. Me contó que desde que es adolescente trata de educarla para ser una persona que ella no es. Le dice que hable más bajo, que no vista de chándal, que no diga palabrotas, que se corte el pelo, que adelgace…
Seguramente pienses que muchas de esas cosas son el trabajo de un padre. Decir aquellas cosas que un hijo tiene que aprender para su vida adulta. Y yo estoy de acuerdo, pero ni puedo decir todas las cosas siempre, ni tengo que decir todo lo que yo veo como algo negativo. Porque aquí hay una parte subjetiva.
No se trata de decirles a los hijos siempre lo maravillosos y perfectos que son. Porque entonces el mundo les devolverá que son imperfectos y se vendrán abajo. Se trata de combinar el decir cosas complicadas y saber decir también las cosas buenas que tienen. Y, sobre todo, saber que algunas de esas cosas que no te encajan no son tan importantes. Porque al fin y al cabo si alguien quiere llevar el pelo largo, no pasa nada. Aunque a ti te guste más cuando lo lleva corto. Así que revisa todas esas «ordenes» o «recomendaciones» que les haces a tus hijos y mira si todas son formas de educar o algunas tienen que ver con que se convierta en alguien como yo.
Recuerda que en esencial trasmitir incondicionalidad hagan lo que hagan.

Los hijos en la adolescencia y sus ventajas.
Tener hijos adolescentes tiene muchos retos. Pero también muchas ventajas, de las que no siempre se escucha hablar.
Igual que cuando tus hijos tenían dos años y tenían rabietas la ventaja es que habían empezado a hablar y podía resultar más fácil entender qué era lo que les estaba frustrando. Los adolescentes están desarrollando y alcanzado una madurez cerebral mayor a niños menores.
Es el momento de descubrir cómo es mi hijo. Como son los ambientes en los que se mueve y en quién está eligiendo convertirse. Las conversaciones con los hijos en la adolescencia son mucho más parecidas a conversaciones adultas y puedo trasmitir algunas preocupaciones o aprendizajes más complejos que cuando son niños.
Es el momento de saber cómo se ve, que pensamiento crítico está desarrollando, cuál es su capacidad de razonamiento, entre otros factores. Es decir, es un momento ideal para conocer a tus hijos tal y como quieren ser. También es el momento de demostrarles que pueden ser queridos tal y como son, porque sus padres así se lo enseñan.
Así que todo eso que te quema, que te agota y te cansa pasará. Porque, como pasaron las rabietas, todo pasa. El desarrollo avanza y las peleas se van reduciendo. Lo importantes es demostrarles que seguimos aquí combinando afecto y límites. Pero que les permitimos independizarse de nuestras expectativas, porque al fin y al cabo tienen derecho a ser quienes quieran ser. Y cuando miras bien te das cuenta de que se parecen más a vosotros de lo que pensáis.
Si estás teniendo problemas con tu hijo en la adolescencia, no dudes en ponerte en contacto con nosotras. Psicólogas de adolescentes formadas y con ganas de poder acompañaros a todos en el proceso de desarrollo y crecimiento.

