El cansancio emocional no es solo cansancio físico.

No siempre puedes explicarlo.

Por mucho que descansas, te tomas días libres de trabajo, no haces grandes cosas… el cansancio no desparece.

Las cosas parece que te pesan más de lo normal, te sientes débil y crees que los demás son más capaces que tú.

Eso que te pasa es cansancio emocional y no es debilidad, exageración ni falta de ganas.

Es real y no porque estés tratando de «echarle morro a la vida»

¿Qué es el cansancio emocional?

El cansancio emocional aparece cuando has exigido demasiado a tus emociones.

Esas pequeñas alarmas que se encienden en tu interior, pero ignoras porque te molestan.

Las emociones tienen una función muy clara en la vida: protegerte. Y tú te dedicas a ignorar sus mensajes y avisos.

Así que poco a poco van agotándose y sintiéndose ineficaces.

No es un cansancio que aparezca por un día puntual, sino por rutina y acumulación.

Y ese es el principal motivo por el que no se te pasa descansando un día puntual, porque hay que analizar qué está pasando y de dónde viene para poder realizar cambios eficaces y duraderos.

¿Por qué aparece el cansancio emocional?

Los motivos por los que alguien llega a agotarse emocionalmente hablando pueden ser muchos.

Te voy a contar el más habitual y con el que más trabajamos en Serene Psicología. Puede que te sientes identificado o puede que no vaya contigo.

La realidad es que cuando llevas demasiado tiempo pudiendo con todo, tus recursos se consumen.

Un día tras otro de sobre esfuerzos mentales, emocionales y puede que incluso físicos van consumiendo tu batería sin tiempo suficiente de recargarse.

Los seres humanos tenemos recursos limitados, y puede que estés forzando la máquina.

Las personas que llegan a todo y pueden con todo, tienen que pagar el precio derivado de esta sobrecarga.

Te has vuelto una persona productiva, y el entorno está encantado. Nunca dices que no a nada, porque a ti te da tiempo a todo. Hasta que tu cuerpo un día te obliga a parar.

Dejas de disfrutar de las cosas que antes disfrutabas, sientes un bloque intenso y no tienes ganas de hacer nada. Hasta levantarte de la cama te cuesta.

Forzar la máquina tiene consecuencias graves y angustiantes, pero con solución.

¿Tiene solución el cansancio emocional?

Sí. Claro que la tiene.

Pero te adelanto que no va a ser fácil. Porque tu tendencia en cuanto te encuentres mejor va a ser volver al ritmo anterior.

Porque te sientes muy eficaz y se halaga mucho lo de llegar a todo. Lo ser una persona que hace cosas fuera de lo normal.

El principal cambio es entender que ahora toca cambiar patrones, con el coste emocional que ello conlleva.

Tus rutinas y automatismos han generado en ti este cansancio emocional, así que te toca cambiarlos para lograr algo diferente.

Pero antes, veamos qué puedes hacer a corto plazo para salir de ese pozo de oscuridad y apatía en el que te encuentras.

Tomar conciencia es el primer paso.

Lo primero es tomar conciencia de tu problema.

No minimizarlo y entender que si te encuentras en el fondo del pozo, o notas que estás empezando a caer nada cambiará si no cambias nada.

Así que tienes que concienciarte y comprometerte contigo, con tu cuidado y amor propio.

Empieza a decir en alto que estás pasando una etapa de agotamiento emocional. 

Empatiza y valida lo que sientes

¿Cómo tratarías a una persona que quieres si estuviera pasando por lo mismo que tú?

Es hora de darte un poco de eso a ti también.

Estoy segura de que si tu hij@, tu amig@ o tu pareja pasase por esto mismo jamás le dirías que es débil, que los demás llegan a todo o que no es para tanto.

¿Por qué te crees con el derecho de maltratarte de esta manera?

Hazme caso, lo que sientes no lo vas a cambiar. En la medida en la que dejes de luchar contra ti y tus emociones podrás avanzar en una dirección mucho más productiva.

 Comparte lo que te ocurre.

¿Con quién? Con quienes puedan entenderlo.

Hay personas cercanas que han pasado seguramente por lo mismo.

El cansancio emocional afecta a muchas personas cada año, especialmente a mujeres.

Y si no conoces a nadie que haya pasado por ello, no pasa nada. Es el momento de compartirlo con esas personas que saben escuchar, validar y hacerte sentir cariño.

La exigencia no vale de nada en estos momentos. Tampoco la crítica.

Esas estrategias solo te harás sentir culpa y empeorar toda la sintomatología.

Como siempre digo, compartir es vivir y las cosas fuera de la cabeza tienen más espacio que dentro.

Pide la ayuda que necesitas.

Ya sé que has comentado en casa que estás sintiendo agotamiento.

Que nadie lo entiende ni se hace cargo de la situación.

Sigues teniendo que hacer malabares para llegar a todo.

Así que si los demás no pueden entender lo que está ocurriendo, pero a veces hay que ser concreto.

«Necesito que te encargues de esto a partir de ahora»

Porque sino hay personas que no van a enterarse. Ahora bien, tendrás que soltar el control mental también.

La cuestión es que se haga y el cómo se haga depende de la persona que lo hace.

Abandona la multi – tarea.

Ya sé que te mantiene la mente ocupada.

Que te hace aumentar tu productividad.

Y que no puedes centrarte en una sola cosa.

Todo eso es porque la multitarea ha modificado tu capacidad de atención. Pero también ha consumido recursos de más.

Vas a tener que renunciar a la productividad. Las cosas se gestionan de una en una.

El cansancio emocional es una señal de alarma importante y la multitarea no es el camino para solucionarlo.

El cansancio emocional se trabaja en terapia.

La terapia psicológica puede ser un gran aliado.

Una buena evaluación para entender de dónde viene y qué patrones hay que cambiar con importantes.

Puede que una excesiva necesidad de control esté jugando en tu contra, la falta de límites o el consumo excesivo de móvil.

Cada persona es un mundo, cada cansancio emocional también lo es.

En Serene Psicología podemos ayudarte a resolver este problema, a reencontrarte y a reconstruirte.

Contacta aquí o escríbenos un whatsapp al 621 oo6 216 para saber si somos las personas indicadas para ayudarte.