Odio mi trabajo, pero estoy atado a él.

La realidad que muchas personas sienten y que acaba derivando en problemas de ansiedad, tristeza y mucha rabia.

Si odias tu trabajo, pero sientes que es una atadura de la que no puedes desprenderte has llegado al sitio adecuado.

Odio mi trabajo: ¿qué puedo hacer? 

Hay un efecto que se llama burnout.

Surge cuando una persona está muy sobrecargada y quemada de su trabajo. Tanto que llega a odiarlo y se siente la persona más desgraciada del planeta por tener que ir cada día a trabajar a ese lugar.

Puede ser por un clima laboral hostil, por una elevada carga mental o simplemente porque las tareas que tiene que desempeñar no le gustan.

El trabajo tiene suele ser obligatorio. Las personas necesitamos trabajar para subsistir. El problema es cuando se vuelve la fuente de tu malestar.

Quieres huir y dejarlo todo, pero a la vez sabes que necesitas trabajar. Y entonces entras en un bucle y tienes la sensación de estar atrapado.

Puede que estés quemado, pero por mucho que te tomas vacaciones y descansas la sensación de “odio mi trabajo” vuelve a aparecer.

Porque no se trata de descansar sino de empezar a detectar que es lo que te está quemando de tu trabajo. Porque sin reconocer la fuente de malestar es complicado hacer nada.

Así que párate y contesta a estas preguntas:

¿Si mañana pudieses cambiar de trabajo, qué cosas cambiarías?

¿Cuando acabas el día, qué es lo que más te ha pesado a nivel laboral?

¿Odias tu trabajo u odias el ambiente que hay en tu trabajo?

¿Si pudieras eliminar una sola cosa de tu trabajo actual, cuál sería?

Estas cuatro preguntas pueden ayudarte a valorar qué es lo que te está pesando más y te genera la sensación de odiar tu trabajo.

Detectar lo que más te pesa puede ayudarte a buscar soluciones. Aunque a veces la solución es intentar buscar un trabajo que no tenga esas características.

Odio mi trabajo, pero es solo trabajo. No es tan grave.

O puede que si lo sea. Porque en el trabajo pasas cerca de 40h semanales (sino más)

Es por ello que necesitamos trabajar en un sitio que al menos no nos amargue la vida.

Ponte manos a la obra y aunque sea costoso deja de ponerte excusas para sentir menos miedo.

Necesitas un cambio. No siempre sirve eso de “más vale malo conocido que bueno por conocer “

En este caso, seguir en esta línea puede acabar generándote problemas de ansiedad o depresión que te pasen factura.

Empieza hoy a determinar los pasos que puedes ir dando, por pequeños que parezcan. Nada cambia si nada cambia.

Posibles paso a dar.

Si odias tu trabajo quizá puedes empezar a hacer algunos cambios.

Lo primero que te diría es que hagas una lista de tu trabajo ideal. Ese en el que crees que serías feliz.

A lo que te dedicarías, tu horario ideal y el clima que acompaña.

Cambiar da miedo. Pero empezar a imaginar que puede hacerse diferente ayuda.

Sé realista con lo que pedirías, y mira si existe.

Lo siguiente es que analices si mientras buscas nuevas oportunidades existe la opción de ver qué cosas puedes cambiar en la situación que ya tienes en el trabajo actual.

Quizá puedes empezar a cumplir tu horario.

Puede que puedas hablar con alguien sobre el clima laboral.

Piensa si hay algún paso que se pueda dar hoy mismo, aunque no sea la solución a todos los males.

Y si sientes que no sabes por dónde empezar, que el trabajo te amarga y te hace convertirte en una persona que no te gusta. Pide ayuda psicológica.

Las psicólogas de Serene Psicología estamos aquí para ayudarte. Puedes contactarnos hoy mismo.