Saber cómo dejar una relación tóxica es algo que muchas personas se preguntan. El objetivo de este artículo es intentar aclarar los pasos para empezar.

Las relaciones tóxicas empiezan como todas las demás, con mensajes bonitos, gestos cariñosos, conexión intensa y esa sensación de «por fin alguien me entiende».

Justamente esto es lo que hace este tipo de relaciones tan confusas. ¿Cómo puede ser que esas sensaciones vayan acompañadas de  gritos o lágrimas?

Si estás aquí, es probable que algo dentro de ti ya lo sepa. Que una parte de ti esté diciendo “esto no es amor del sano”. Y aunque otra parte quiera minimizarlo, justificarlo o aferrarse a los buenos momentos, también sabes que no puedes seguir igual.

Déjame acompañarte un rato. Porque dejar una relación tóxica no es fácil, pero es posible. Y sí, puedes salir de ahí sin perderte a ti en el camino.

Reconocerlo, aunque duela, es el primer paso.

No tiene que ser una relación horrible ni la peor relación del mundo para que te esté haciendo daño.

No tienes que verte envuelta en el peor escenario del mundo para sentir que mereces otro tipo de trato. O simplemente querer algo diferente.

Si te sientes pequeña, segura o inestable es posible que sea el motivo por el que sigues leyendo esto.

Aún así, te dejo aquí una lista de señales que pueden ayudarte a entender el motivo por el que sientes que esta relación en la que estás no es para ti.

  • Sientes que tienes que medir tus palabras todo el tiempo.
  • Pides perdón por todo. Incluso por cosas que no hiciste.
  • Has dejado de quedar con gente o hacer cosas que te gustaban.
  • Te sientes agotada emocionalmente.
  • Tienes miedo a cómo va a reaccionar si dices lo que piensas.
  • A veces dudas de ti misma, aunque antes eras segura.

Y puede que simplemente sientas que esta relación te daña, no te hace feliz. Que lloras más de lo que te gustaría.

Si tienes dudas acerca de si tu relación es tóxica o no, no dudes en consultar con una psicóloga. Nosotras podemos ayudarte.

¿Y si sí es para tanto?

El autoengaño forma parte de este proceso. Estoy convencida de que ya has pasado por el momento en el que has querido pensar que esto pasa en todas las relaciones («Todas las parejas discuten»). 

También puede que te hayas encontrado pensando que seguro que cuando deis el siguiente paso todo mejorará. Por ejemplo cuando os vayáis a vivir juntos, os caséis, tengáis hijos, etc.

Otra forma común de autoengaño en estas relaciones es creer que la persona que te hace sufrir tiene la capacidad de dejar de hacerlo. A no ser que tu pareja sea psicópata, la mayoría de personas tienden a no sentirse cómodas con la idea de que su pareja sufra o lo pase mal.

Es probable que si tu pareja pudiese cambiar fácilmente o sintiese que tiene que hacerlo, lo hubiera hecho.

Tras cada discusión, viene la calma. Y en ese momento de calma es cuando aparece el autoengaño. Que te invita a quedarte, a no irte ahora que las cosas van bien. Sobre todo cuando sientes de nuevo esa conexión inicial.

Si se disculpa puede que pienses que eres una exagerada, que no es para tanto.

Esta es una trampa muy común. Porque el vínculo está contaminado. A veces te aferras a lo bueno que fue o a lo que podría ser, y no a lo que realmente es ahora.

Pero recuerda: nadie que te quiera bien te hace sentir mal contigo constantemente.

Cómo prepararte para dejar una relación tóxica.

Puedes prepararte para dejarlo paso a paso. No tienes que tomar la decisión y hacerlo inminentemente.

  1. Empieza por hablar con alguien. Busca una persona de confianza, validante y que pueda comprenderte sin presionarte. Seguro que te viene alguien a la cabeza. Esa amiga, hermana, prima o quien sea que sabe escuchar sin decirte lo que tienes que hacer.
  2. Empieza a hacer planes fuera de esa persona. Es bueno que empieces a alimentar el espacio y el tiempo de calidad con otras personas. Diferentes a tu pareja. No estás sola en esto, pero sentirte sola no ayuda. Así que empieza por cuidar tus relaciones.
  3. Empieza a marcar pequeñas distancias. Esta parte puede ser complicada, sobre todo si tu relación está marcada por el control. Pero recuerda que las distancias cortas te ayudan a irte haciendo dueña de tu tiempo.
  4. Piensa en la persona que eras antes. ¿Qué cosas se han perdido por el camino? Puede que hayas tenido cambios a mejor y otros a peor. Recuerda en quién eras antes, en qué cosas has perdido o no te reconoces.

Dejarlo puede liberarte, pero también sentirte perdida.

Esto no significa que haya que seguir en esta relación. Te sentirás perdida porque las relaciones tóxicas dejan marca.

Los daños se reparan. Sería ideal no haberlo vivido, pero no se puede borrar el pasado. Aunque se puede reparar el daño que ha causado.

Si logras dejar una relación tóxica recuerda que no puedes sentir bienestar inmediatamente.

Dale espacio al duelo. Llora si lo necesitas. Descansa. Rodéate de personas que te cuiden.

Y, sobre todo, no vuelvas a esa relación por miedo a estar sola.

Estar contigo puede ser duro al principio, pero también puede ser el inicio de algo precioso: reencontrarte.

Pide ayuda si lo necesitas.

Dejar una relación tóxica puede remover muchas cosas. Miedos, dudas, heridas del pasado.

No tienes que tenerlo todo claro para empezar a cuidarte.

En Serene Psicología te acompañamos paso a paso, desde la cercanía, sin juicios y con respeto por tu proceso.

Si sientes que necesitas ayuda para salir de una relación que te hace daño o reconstruirte después de ella, puedes pedir tu primera sesión de terapia con nosotras.